Dejan el sur por salario al doble en Juárez

De Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Tabasco llegan migrantes a maquilas atraídos por aumento al mínimo

Iris González/
El Diario
martes, 29 enero 2019 | 06:00

Ciudad Juárez- Desde el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, ubicado en el estado de Oaxaca, Elizabeth Doroteo llegó a Ciudad Juárez hace poco más de un mes acompañada de su esposo, Osvaldo Navarro López, para buscar trabajo. Junto con ellos se vino su amigo Erik Espinoza, de 27 años.

Ellos son únicamente tres de los más de 500 migrantes del sur del país registrados en lo que va del año en una sola empresa ubicada en la avenida Ramón Rivera Lara, donde en las primeras tres semanas de enero se contrató a personas de Chiapas, Veracruz y Oaxaca.

Elizabeth, de 18 años, comentó que decidió venir a esta frontera porque en su lugar de origen hay poco empleo y los que hay son muy mal pagados, mientras que aquí se gana más que en el resto del país.


Los atraen prestaciones y posibilidad de estudiar

Dijo que fue una tía la que la animó a dejar su tierra y buscar una mejor vida, por lo que ella y su esposo decidieron migrar.

Ambos viven en el fraccionamiento Parajes del Sur –en el extremo sur de la ciudad– en la casa de la tía, quien desde hace cinco años llegó también a Juárez a trabajar.

Después de buscar empleo encontraron vacantes como operadores de producción en la planta 6 de Electrocomponentes, empresa de origen estadounidense dedicada a la fabricación de arneses para vehículos, tractores y carros de golf.

Osvaldo Navarro, esposo de Elizabeth, dijo que aunque en Oaxaca él sí trabajaba en una empacadora de limones donde le pagaban 250 pesos por día, las jornadas a las que se sometía eran largas y cansadas. Además no tenía prestaciones ni seguridad social. 

El salario que tiene aquí es de 177 pesos diarios, que por semana dan mil 239 pesos, a los que se les agregan otros 120 cada siete días correspondientes a un bono de contratación que se les da los primeros meses de trabajo.

En esta empresa tiene prestaciones como transporte, cafetería, IMSS y fondo de ahorro, por lo que ahora busca un crédito de Infonavit.

“El trabajo aquí está más fácil y además tengo prestaciones para comprarme una casa para irme a vivir con mi esposa”, expresó el hombre de 20 años.

Por parte de Electrocomponentes se ofrece también a los empleados la posibilidad de continuar con sus estudios, por lo que Osvaldo mencionó que le gustaría terminar la preparatoria con las clases que ahí se imparten.

Junto con ellos, Erick Espinoza Domínguez llegó también de Oaxaca para buscar trabajo acompañado de su mamá. 

De 27 años, entró a trabajar como operador de producción en Electrocomponentes, mientras que su madre se fue a Foxconn, donde él no fue admitido.

Erick dijo que la falta de trabajo y los problemas familiares los orillaron a dejar sus tierras y aunque en un principio tenían planes de migrar a Monterrey, su amigo Osvaldo lo convenció para venirse a Juárez, donde se paga más que en el interior del país.

Desde el 1 de enero la Comisión Nacional de Salario Mínimos (Conasami) fijó en 176.72 pesos diarios la remuneración diaria en la frontera norte, mientras que en el resto del país subió a 102.68 pesos, una diferencia del 40 por ciento, lo que ha atraído a migrantes de otros estados. 

Para llegar al trabajo, Erick debe levantarse a las 4:30 de la mañana y tomar el camión que pasa en Parajes de Oriente a las 5:30, mientras que la jornada la inicia a las 6:30 y termina las 4 de la tarde.

En Acatlán de Pérez Figueroa, él hacía trabajos de construcción para el Ayuntamiento, además de laborar en una empacadora de limones.

Sin embargo, dijo que no tenía ningún tipo de prestación como las que le ofrecen hoy en Electrocomponentes.

“Vienen con toda la actitud, ganas de trabajar, superarse y quedarse en Juárez”, comentó una de las compañeras de Erick a El Diario durante la entrevista.

David Hernández Vázquez, vicepresidente de operaciones de la Unidad de Transportación de Electrocomponentes, comentó anteriormente que tras el alza de salarios mínimos al doble que se dio el 1 de enero han llegado personas desde Veracruz, Chiapas y Tabasco en búsqueda de trabajo en empresas maquiladoras.

De acuerdo con los mismos obreros de esta planta, la mayoría de los migrantes son hombres que llegan en grupos de hasta ocho personas. En cuanto a las edades, varían desde los 18 hasta los 40 años.

Apuntaron que unos se han regresado a sus lugares de origen de inmediato al no soportar las bajas temperaturas que se registran en Juárez. 

Rodolfo Rubio Salas, profesor investigador del Colegio de Chihuahua, dijo que aunque pudiera darse la llegada de migrantes atraídos por el incremento en el salario, el fenómeno no sería como se presentó en las décadas de los 80 y 90 debido a la inseguridad que todavía existe.

“Lo que normalmente hacían esas personas era sopesar si les convenía venir por términos económicos, aun cuando las condiciones de violencia e inseguridad no son todavía las mejores”, declaró. 

Añadió que en los últimos años no habían estado llegando migrantes atraídos por alguna condición especial a esta ciudad y la razón era que los salarios hasta hace poco no eran lo suficientemente atractivos como para que se mudaran.

 “Yo creo que uno de los elementos que pudiera convencer a los migrantes de empezar otra vez a venir a esta ciudad es que los salarios sean mejores y más competitivos, para tener efecto sobre el temor o el miedo que puede generar venir a una ciudad todavía con problemas de inseguridad”, agregó. (Iris González / El Diario)


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