Juárez

Deja Estado sin reparar escuela indígena

Alumnos tienen que tomar clases a distancia porque autoridades no han arreglado tubería

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 07 septiembre 2021 | 12:49

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Una adulta y un menor realizan actividades de limpieza en el plantel, el pasado 31 de agosto Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Una mujer limpia el interior de uno de los salones

Más de 170 estudiantes de la primaria indígena Adelina Romero Fontes, ubicada en la colonia Tarahumara de Ciudad Juárez, continúan tomando clases a distancia debido a que cuatro de sus siete salones tienen daños en las tuberías del agua, pero de acuerdo con Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (Seech), las reparaciones de su escuela no están en el presupuesto, aseguró su director, Jairo García.

“Dijeron que no podían darle solución a eso, que no estaba dentro del presupuesto, que ellos sólo nos arreglarían en su caso alguna llave desbaratada o algún tubo reventado que estuviera a la intemperie, que con tubos dentro de paredes no se metían”, relató el responsable del plantel ubicado a las faldas de la Sierra de Juárez, donde cuatro de cada 10 alumnos pertenecen a la comunidad rarámuri. 

Mientras tanto, “todos los niños quieren regresar a clases, y los papás más”, ya que la mayoría se contacta con los maestros sólo a través de WhatsApp, y algunos que no cuentan con Internet tienen que acudir por hojas de trabajo que los mismos maestros les imprimen, aseguró. 

Las tuberías se dañaron durante la nevada del pasado 14 de febrero, dos de las cuales están entre las paredes de los salones, mientras que dos más provocaron escurrimientos en los techos, por lo que tuvieron que cerrar la red principal del agua, compartida además con el kínder Sewa Sewarame, que tampoco ha podido reanudar las clases presenciales. 

Desde antes de comenzar el ciclo escolar, el profesor García ha tocado puertas de las diferentes autoridades, pero en todas le niegan el apoyo, lamentó al hacer pública la necesidad de la reparación de las aulas. 

“Esta escuela está en la periferia, las familias son de muy escasos recursos y sí batallamos para pedirles dinero a los padres de familia. Y necesitamos todo, no tenemos nada. Nos exigieron, así fue, una exigencia, porque nos llegó el oficio que teníamos que empezar clases el día 30. ¿Cómo? No sé cómo le van a hacer, pero ustedes ya tienen que presentarse, y con todas las medidas de higiene y sanitización de toda la escuela. ¿Cómo le vamos a hacer? Pues quién sabe. Cada profe tiene que comprar todos sus insumos”, reclamó.

El también maestro de primer grado lamentó que a ninguna autoridad educativa le interese la educación de los más de 170 menores que se han inscrito para el ciclo escolar 2021-222, entre los que se encuentran 70 estudiantes rarámuri y más de 100 de las colonias Gustavo Díaz Ordaz, Plutarco Elías Calles y López Mateos, ya que con la educación a distancia todos los niños presentan rezago educativo. 

Además de la reparación que requieren cuatro salones, dos lavabos y tres tazas del baño que también se han descompuesto tras el uso, el director lamentó que tampoco se les hayan entregado kits de limpieza para el edificio, ni productos para prevenir el Covid-19 entre los menores y los maestros. 

Por tratarse de un sector de bajos recursos, los padres de familia muchas veces batallan para comprar un cuaderno, por lo que algunos tampoco pueden costear la compra de su propio material para prevenir los contagios. 

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