Defiende con pasión a la etnia rarámuri

Rosalinda Guadalajara es la gobernadora de esa colonia desde hace 6 años

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
viernes, 12 abril 2019 | 06:00
Omar Morales / El Diario de Juárez

Ciudad Juárez— La sangre rarámuri de Rosalinda la hace amar la Sierra de Chihuahua, pero en Juárez descubrió su pasión por aprender y ayudar a su comunidad, especialmente a los niños, las madres solteras y los adultos mayores que habitan la colonia Tarahumara.

Esa misma pasión la ha llevado a gobernar durante seis años a su etnia en esta frontera, donde hace unos días fue reconocida por el Club Rotario Juárez Campestre como “la Mujer del Año”.

Rosalinda Guadalajara Reyes tiene 33 años de edad, es originaria de Tecorichi, municipio de Carichí, Chihuahua, y ha destacado como autoridad tradicional de su comunidad, a la que representó ante el Papa Francisco en su visita a Juárez en febrero de 2016.


Omar Morales / El Diario de Juárez

Busca preservar su lengua y tradiciones

“Todo empezó cuando mis papás me dejaron a los cinco años con mis abuelos en Tecorichi para venir acá a trabajar. Mi papá trabajaba en la construcción, mi mamá nunca pudo trabajar porque no hablaba el español”, recuerda.

Dice que al sentirse sola en la Sierra Tarahumara pensó que no volvería a ver a sus padres y se enfermó, por lo que tuvo que ser hospitalizada por un mes en un poblado cercano, donde no podía comunicarse porque sólo hablaba rarámuri, pero luego comenzó a ayudar a las religiosas a bañar a los niños y apoyar a los adultos mayores.

Y aunque le gustaba más la Sierra, al llegar a Juárez se dio cuenta de que aquí podría aprender muchas cosas.

Cuando ella llegó, la etnia se encontraba dispersa en la ciudad, incluso en “jacales, con techos de lona, cerca de la estación del tren”, por lo que a los nueve años le tocó ser testigo del nacimiento de la colonia Tarahumara, en el norponiente.

Recuerda que acompañaba a sus papás a las reuniones que se hacían en el Monumento a Benito Juárez para gestionar ante el Municipio la creación de la colonia Tarahumara, la cual se encuentra ubicada actualmente al norponiente de la ciudad.

“Nos apuntábamos para participar. Una vez llegamos a la Presidencia Municipal y por primera vez me subí a un elevador, yo desconocía esas cosas”, narra Rosalinda con una sonrisa en el rostro al evocar a aquella niña que fue testigo del nacimiento de la colonia que gobierna por segunda vez.

Actualmente, la colonia Tarahumara cuenta en Ciudad Juárez con 330 habitantes, integrantes de 91 familias, quienes son liderados por tres autoridades tradicionales, identificadas como primero, segundo y tercer gobernador.

Ella está casada con Isidro, un trabajador de la construcción que siempre la ha apoyado en su trabajo; es madre de Regina de 17 años, Matilde de 15, Héctor de 13 y Gilberto de ocho, a quienes confiesa que no les ve mucho interés por ayudar a los demás como ella, “excepto el más chico, ojalá que así siga”, ruega.

Uno de los momentos que han marcado su vida fue el mensaje de amor y paz que leyó ante el Papa Francisco, porque “ahí empezaron todas las cosas malas y las cosas buenas”, asegura.

Y es que en agosto de ese mismo año participó como actriz en el proyecto teatral Safari con el actor Daniel Giménez Cacho, quien durante 15 días vivió con ella y la acompañó a trabajar.

El 25 de noviembre de 2016, empleados del bar Kentucky le negaron el acceso en un acto de discriminación, por el cual después ofrecieron una disculpa pública. 

El hecho reveló cómo eran tratados los indígenas en la ciudad, pero a raíz de eso y declaraciones de propietarios de otros bares que mostraron su apoyo a la acción discriminante del bar ubicado en la avenida Juárez, la gobernadora asegura que la comunidad tomó mayor conciencia sobre el tema.

En abril del año pasado estuvo en Washington D.C. como parte del Programa de Liderazgo para Visitantes Internacionales “Participación de grupos minoritarios en el proceso político”, patrocinado por el Departamento de EU.

Rosalinda estudió hasta la preparatoria y aunque le hubiera gustado ser abogada, actualmente trabaja en el área de Atención Indígena del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM), desde donde da acompañamiento y apoyo en gestiones ante las diferentes autoridades.

Además de apoyar a su comunidad y motivar a los niños a estudiar, otra de sus prioridades es la permanencia de su lengua y sus tradiciones en su colonia. 


Para saber…

• Habló ante el Papa Francisco durante su visita en febrero de 2016.

• Participó en el proyecto teatral Safari con el actor Daniel Giménez Cacho.

• Busca preservar la lengua y tradiciones rarámuris.


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