Juárez

‘Debemos soltar la piedra del egoísmo’

Preside obispo misa del Domingo de Resurrección, pide a feligreses dar un paso al amor de Dios

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / El obispo durante la misa en Catedral

Luis Carlos Cano C.
El Diario de Juárez

lunes, 05 abril 2021 | 13:06

Ciudad Juárez— Con un exhorto a los feligreses para quitarse la piedra del egoísmo, de la soberbia, la corrupción y la violencia, para dar paso al amor de Dios y servir unos a otros, el obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, presidió ayer la misa del Domingo de Resurrección.

Asimismo, tal y como la enorme piedra que tapaba la tumba de Cristo y se movió cuando resucita, el obispo llamó a la comunidad a quitarse la piedra que impide dejar lo malo y llegar al amor entre los hombres.

“Ver y creer es lo fundamental, pero a veces no quitamos la piedra, nos resistimos, dejamos que siga obstaculizando la piedra del egoísmo, de la soberbia, de la corrupción, de la violencia… el pecado es una piedrota que está ahí”, dijo el jefe del gobierno eclesiástico en la ciudad.

“Cristo murió por amor y resucitó para que tengamos amor, gracia, y pedirle quítame esta piedra para ver y creer”, dijo el obispo Torres Campos en la misa del mediodía celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe y acompañado del párroco de la misma, Eduardo Hayen Cuarón.

“Necesitamos volver a Cristo resucitado, que vive, hemos contemplado el Cristo crucificado, pero también tenemos que admirar y contemplar a Cristo resucitado, vencedor, victorioso, triunfante”, expresó.

“Necesitamos buscar no la pasión, la violencia, el odio, no lo material, busquen los bienes de arriba, a Dios, la verdad que es Cristo, buscar la justicia, la verdad, la reconciliación, el perdón, ver y servir al otro con fervor”, agregó.

En la ceremonia con la que terminan los eventos de la Semana Santa, el obispo dijo que Cristo nos invita a una nueva vida, a una nueva esperanza.

“Domingo de Resurrección, Cristo ha resucitado, pedimos a Dios nos bendiga y derrame en nosotros su luz, por los enfermos, por los que están en la cárcel, de viaje, en casa, trabajando, por todos”, dijo en su mensaje a los fieles congregados en la Catedral y sentados separados unos de otros para seguir las normas sanitarias ante la pandemia de Covid-19.

“En esta celebración podremos ganar la indulgencia plenaria, ya sea para nosotros o alguno de nuestros difuntos, dispongamos el corazón arrepintiéndonos de nuestros pecados, pidiendo perdón a Dios y deseando recibir la indulgencia plenaria”, expresó.

Citó el evangelio de San Juan, cuando María Magdalena y los discípulos Pedro y Juan viven el desconcierto entre la duda, el susto y miedo de encontrar la tumba de Cristo vacía, la remoción de la piedra tan pesada.

Pero también viven la alegría, dijo el obispo, el gozo de la noticia de que ha resucitado, en ese sentido la primera enseñanza de este Domingo de Resurrección es pasar y dejar atrás los miedos, los temores, la incertidumbre y dar paso al gozo, a la alegría, dejar atrás la oscuridad y dar el paso a la luz, dejar atrás la muerte y abrirnos a la vida.

Con el exhorto a los fieles para la renovación de las promesas del bautismo, renunciando a satanás, a sus seducciones, a sus obras y creer en Dios, el obispo terminó la homilía, para luego caminar cerca de los fieles y bendecirlos.