Juárez

De no ser porque murió asesinado por un migra Sergio cumpliría mañana 25 años

Hoy a nueve años de su partida sus seres queridos protestaron en la joroba del puente internacional Paso del Norte y en el “Puente Negro” ante la 'falta de apoyo y justicia'

Gabriel Cardona/ El Diario de Juárez

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

sábado, 28 septiembre 2019 | 17:41

Ciudad Juárez.- De no ser porque murió asesinado por un agente de la Patrulla Fronteriza mientras paseaba en el río Bravo el 7 de junio de 2010, cuando apenas tenía 15 años, Sergio Adrián Hernández Güereca cumpliría mañana 25 años, y hoy a nueve años de su partida sus seres queridos protestaron en la joroba del puente internacional Paso del Norte y en el “Puente Negro” ante la "falta de apoyo y justicia".

Sus padres, María Güereca Betancourt y Jesús Librado Hernández, entre lágrimas, precisaron que su hijo era inocente y que no merecía morir a balazos solo por pasear en su propia tierra.

Con camisas estampadas con la fotografía de Hernández Güereca y con “Descanse en paz, Keko”, como apodaban a quien fue sepultado en el panteón Jardines del Recuerdo, sus seres queridos apostados en la joroba del puente Paso del Norte, expresaron su inconformidad, incluso con un megáfono.   

En entrevista, Güereca Betancourt indicó que es inefable el dolor que siente un padre cuando le arrebatan a un hijo, y añadió que a nueve años de su pérdida, el gobierno solo apoyó con los gastos fúnebres. 

“Si vieran qué dolor dejan cuando a una le quitan un hijo, lo dejan a uno casi muerto. Si Dios es muy grande pero yo casi me vuelvo loca. Aunque yo viera detenido a quien le disparó, lo que me hicieron nunca se me va a quitar. Siempre voy a estar con el dolor porque ya no me lo van a regresar. Ojala que se pongan en el lugar mío, porque los hijos duelen mucho”, dijo Güereca Betancourt.

A su vez, Librado Hernández indicó que no es cierto que su hijo haya arrojado piedras al agente de la Patrulla Fronteriza que lo asesinó, identificado como Jesús Meza, como arguyó Estados Unidos.

“Se cierra y se abre el caso. A nosotros siempre nos han puesto trabas, cuando nos citan inclusive para ir a la corte de El Paso, nos esculcan, nos humillan como les da su gana en el puente. A nosotros nos humillan, y eso no lo ha visto el Gobierno este de México que nunca nos ha acompañado. Él (Hernández Güereca) no fue culpable de nada, estaba en su propia tierra. Recibió los balazos por la espalda, no es cierto que arrojó piedras a nadie. Aún muerto sigue siendo m´hijo aunque me digan que lo olvide”, indicó.  

Puntualizó que las actividades realizadas tuvieron el efecto de recordar a la Patrulla Fronteriza que nunca olvidaran lo sucedido, esto para que situaciones similares no vuelvan a acontecer a ningún fronterizo. 

“Lo único que pedimos es que Estados Unidos reconozca su error, aunque es un país muy poderoso y una familia pobre nunca les va a ganar, pero que reconozcan el abuso que hicieron”, dijo Librado Hernández. 

Tras estar cerca de dos horas en la joroba del referido cruce internacional, los seres queridos de Hernández Güereca se dirigieron al “Puente Negro”, donde encendieron veladoras para su descanso.