Juárez

Dan el último adiós a Luis Ángel

Con tan sólo 10 años de edad perdió la batalla contra la rickettsiosis

Archivo/El Diario

Javier Olmos
El Diario de Juárez

viernes, 02 octubre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— En una sala, entre pocas personas cercanas a la familia, iniciaron ayer las honras fúnebres del pequeño Luis Ángel, de apenas 10 años de edad, quien falleció el martes pasado a causa de rickettsiosis, provocada por la mordedura de una garrapata.

A la llegada del cuerpo a la Funeraria Ríos pasadas las diez de la mañana, su padre, Gerardo Ponce Godínez, lo esperaba en la entrada, resistiendo.

Luis Ángel Rico Gutiérrez perdió la batalla contra la rickettsiosis, convirtiéndose en la séptima víctima mortal de la enfermedad, de 17 casos que han surgido positivos en Ciudad Juárez, de acuerdo con autoridades de salud.

El niño llegó en un féretro pequeño. Al velorio privado asistieron pocas personas, entre ellas sus padres y una tía.

Rico Gutiérrez vivía con su mamá Irasema Rico Gutiérrez en la colonia El Campanario, junto con su hermanita Ofelia, de 12 años.

Su padre dijo a El Diario que hacía dos semanas su madre detectó que tenía una garrapata enclavada entre uno de sus deditos del pie, y luego narró el calvario que le vino: “Yo vi todo el proceso de mi hijo, todo lo que tuvo, el sangrado, todos los problemas que tuvo con su cuerpecito”.

“Se siente feo”, asiente, y luego agregó, “la verdad, pues sí, siento mucho dolor”. 

Antes de morir Luis Ángel, durante ese viacrucis, la mamá de 43 años buscó auxilio de la ciudadanía, tratando hasta lo imposible por salvar la vida de su hijo, pero éste no resistió el embate del padecimiento y falleció a las 18:00 horas del martes en el hospital 35 del Seguro Social, donde estuvo en la cama 4171.

Gerardo Ponce asegura que incluso cree que hubo negligencia por parte de médicos de la clínica 06 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en donde le dijeron que tenía una infección estomacal.

“Voy a proceder legalmente contra el IMSS porque yo cuando lo llevé al seguro estaba estable, y me negaron el servicio en el 06 porque decían que nada más tenía una infección en el estómago”, contó.

“Decían que era una infección, me estaban diciendo los doctores que no sabían si era eso, pero no nos quisieron dar la atención”, agregó.

“Traía una garrapata entre los dedos del pie, ya le había chupado bastantita sangre, cuando mi señora se la vio, se la quitó, y ese fue su error porque tenía que llevarlo al doctor, pero entiendo que reaccionó”.

“Les dijimos que había tenido una garrapata y que ya tenía como dos o tres días, y fue cuando nos dijeron que era una infección. Esa misma noche el niño ya traía fiebre”.

“Me fui a mi casa y en el transcurso me marcó su mamá, para decirme que el niño se le acababa de convulsionar, y ahí fue cuando le empezó a pegar la rickettsiosis, le bajó la temperatura y le salió salpullido, empezó a hincharse”.

El padre, acongojado, lamentó ver a su hijo sufrir. “Cuando le metieron el catéter, intubado, se despertó y gritaba el niño. Luchó ocho días y lastimosamente Dios nos lo recogió y no hay más que resignarnos”.

Dijo que esta enfermedad le ‘comió’ los glóbulos rojos y por eso se fue “manchando de todo el cuerpo, yo miraba que estaba sangrando por dentro, por eso necesitaba las plaquetas”.

Hay que mencionar que la rickettsia es un tipo de bacteria, transmitida a través de un vector u organismo diseminador, como en este caso la garrapata, que se infectó tras morder a algún animal, y pudo contagiar a un humano.

El familiar, preocupado también, llamó a la población a desconfiar de las garrapatas, pues nunca creyó que esto le pudiera pasar a su familia.

Autoridades de salud advierten que de presentarse los síntomas como dolor muscular, sangrado leve de encías, náuseas, vómito y erupciones cutáneas, y cerciorarse de que se trata de la mordedura de garrapata, se debe realizar revisión médica o llamar al 911, al Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) para auxilio o asesoramiento, evitándose así tragedias. 

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