Cumple el sueño de su vida

De niño imaginaba que salvaba vidas y apagaba incendios, tres décadas después es el capitán II de Bomberos

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez
lunes, 09 septiembre 2019 | 06:00
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— De niño quería ser bombero, le emocionaba imaginarse frente al volante de una enorme máquina “apagafuegos” y ayudar a combatir los incendios y salvar vidas; ahora, a poco más de tres décadas, Samuel Ávalos Pichardo es capitán II del Departamento de Bomberos de Ciudad Juárez y el próximo mes de diciembre cumplirá 21 años de ser bombero, como era su sueño.

“Me siento bien y orgulloso de mí mismo, pues a pesar de que ya son muchos años de estar en esto, no se apaga la mecha personal por servir a la gente, por apagar un incendio y salvar vidas”, dice Samuel, ahora responsable del área de capacitación del Departamento de Bomberos.

Podrían ser varios los factores que lo motivaron para ser bombero, su abuelo Samuel Ávalos Granados lo fue por espacio de un lustro.

Cuenta que cuando niño los bomberos le regalaron una bicicleta y creció su admiración por ellos, pero Samuel considera que influyó más cuando veía pasar una máquina de la corporación y escuchaba el sonido de la sirena anunciando su llegada.

“Cuando era niño y veía una máquina de Bomberos me emocionaba; algún día yo voy a manejar una de esas, decía, ya me fluía la adrenalina en la sangre desde entonces y más al estar cerca de esos enormes vehículos cuando acompañaba a mi padre a cubrir eventos donde estaban los bomberos”, expresa.

Y es que Samuel, sin descuidar sus estudios en la primaria, los fines de semana acompañaba a su papá, Samuel Ávalos, cuando cubría la guardia de fotógrafo en el ya desaparecido El Universal de Ciudad Juárez y le tocaba acudir a distintos eventos, algunos de ellos donde participaban los famosos “tragahumo”.

“Mi padre fue siempre estricto”, recuerda, “de muy buen corazón, pero no permitía que dejáramos de cumplir nuestras responsabilidades, en especial la escuela, así que si yo quería hacer algo después de las clases, primero las tareas y después a ocuparse en algo útil”.


Lo suyo es ayudar

Aunque a Samuel le gustaba desde niño hacer algo con los bomberos, por la edad no podía, así que cuando estaba en secundaria se ocupó lavando los vehículos de una funeraria cerca de su casa, en donde aprendió a conducir y posteriormente, ya adolescente, le permitían en ocasiones manejar las ambulancias cuando iban a recoger algún cuerpo.

Afortunadamente, al cumplir los 18 años, logró que lo aceptaran en la academia del Departamento de Bomberos, la cual cursó con éxito y posteriormente se integró a la corporación en 1998 como un elemento más al servicio de la comunidad.

En diciembre Samuel llegará a los 21 años de haber cumplido su sueño de ser parte de esta dependencia municipal, primero de bombero, luego como sargento, después asciende a teniente y actualmente como capitán II y coordinador del área de capacitación, en donde se encarga de impartir platicas de prevención de incendios y manejo de extintores en empresas y asociaciones civiles.

Siguiendo su ejemplo, su hermano Esteban, de 28 años de edad, también es bombero, ya tiene cuatro años en la dependencia y cumple con responsabilidad el compromiso que tiene.

Ya pasa de 30 años de que Samuel anhelaba ser bombero, un sueño que se cumplió, pero lo que aun persiste, dice, es esa emoción de trasladarse a un servicio para ayudar a alguien.

“Apagar un incendio y rescatar a una persona es un hecho que te marca siempre, y más cuando se trata de niños, porque en esos casos pienso en mis tres hijos y veo a quienes ayudo como parte de mi familia; es una satisfacción enorme cuando logras salvar a alguien”, dice Samuel.

Sin embargo, agrega, también hay momentos tristes cuando en un siniestro alguna persona muere, eso te deprime y aunque tengas mucho tiempo como bombero, te entristece, a esos casos no te acostumbras nunca.

“Por eso -dice- siempre en el Departamento de Bomberos tenemos la firme convicción de ser profesionales; me siento orgulloso de ser parte de este grupo en el que nuestro trabajo es salvaguardar vidas y bienes materiales, aun a costa de nuestra propia vida”.