Juárez
Juicio vs sacerdote

Cuestionan atención médica a supuesta víctima

El director del hospital Santa María, dijo que no había registro de tal servicio

David Cruz / El Diario de Juárez / Manifestación afuera de Ciudad Judicial el jueves

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez

sábado, 06 febrero 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— La atención del hospital Santa María relatada por la menor víctima en el juicio oral seguido al sacerdote Aristeo B. fue cuestionada ayer por la defensa, ante quien el director médico del nosocomio, Óscar Cano, dijo que no había registro de tal servicio.

“Todos hemos escuchado que, cuando declaró, la menor que refiere el hecho; ella dice que acudió a este hospital y que fue atendida, y que tenía un dolor vaginal, entonces yo considero que no me estoy alejando ni de la materia de la acusación ni al punto de prueba”, dijo el abogado Jorge Soto Adame ante una objeción de la agente del Ministerio Público. 

La de ayer fue la novena sesión del proceso al párroco –detenido el 9 de febrero de 2019 con cargos de violación y abuso sexual en perjuicio de una menor de edad–, en la cual se desahogaron las declaraciones de dos testigos aportados por la defensa.

Durante casi cinco horas, las partes confrontaron argumentos y preguntas, primero a Cano y después a un abogado y sicólogo que cuestionó la calidad de tres dictámenes hechos por el Ministerio Público a la víctima, diciendo que se basan en la narración más que en instrumentos metodológicos.

“Los instrumentos de evaluación aplicados (...) no arrojan mayores resultados, ella misma señala que hay una congruencia en el estado emocional (...) el suceso victimológico y la narración de hechos, pareciendo con esto entonces que lo que tiene el mayor peso dentro de un dictamen pericial es la narración de los mismos”, dijo el testigo.

En su contrainterrogatorio, la parte acusadora insistió en cuestionar a Cano si había ocasiones en las que una atención médica podía no quedar en el registro del hospital o si había una bitácora adicional llevada por el área de enfermería y otra de Urgencias, ante lo que el testigo respondió que era la misma.

La agente del Ministerio Público también dedicó alrededor de una hora a cuestionar aspectos técnicos al experto en derecho y sicología.

“¿A usted le parece irresponsable verificar dictámenes sin conocer los requisitos mínimos que deben de contener? (…) No me proporcionó en la pregunta que le planteé los lineamientos mínimos para el peritaje sicosocial”, dijo la agente Iveth Arredondo. 

La defensa, por su parte, objetó varias de las preguntas señalando que la fiscal coaccionaba a los declarantes y hacía preguntas “impertinentes”, por lo que el tribunal dedicó varios minutos a decidir sobre la procedencia de cada cuestionamiento impugnado.

Cuestionan entrevista

Al finalizar los testimonios, el juez Carlos Jaime Rodríguez apercibió a las partes a abstenerse de realizar manifestaciones fuera del juicio y dar información sensible sobre la víctima.

Esto, luego de que Arredondo le solicitó llamar la atención a la defensa para que se abstuviera de revictimizar a la menor, citando una entrevista dada a un canal local y que incluyó al acusado desde su prisión domiciliaria.

“Se les apercibe no solamente a la defensa, sino también a la señorita agente del Ministerio Público, a la asesora y a sus auxiliares que, por favor, eviten hacer cualquier tipo de manifestaciones, ya sea dentro este recinto o afuera de él, a este tipo, que esbocen información en la que hagan ver ya como responsable al acusado”, dijo el juez.

“Y también a ustedes, señores defensores, y al acusado, se les hace mención nuevamente, se les recuerda que tampoco ventilen datos sensibles de la víctima”, agregó el juez.

En su turno, Soto planteó que la entrevista buscaba contrarrestar el “odio” al sacerdote.

“Antes de que iniciara el juicio, ya la colectividad, la gente ya se realizó un juicio, porque ya lo establecen como culpable, inclusive el nombre, todo nuestro órgano de prueba fue publicitado; entonces, no realizamos ninguna manifestación respecto de los hechos ni de las pruebas”, dijo Soto.

“Fue una circunstancia de opinión, porque todos somos libres de manifestarnos, y además quienes iniciaron esta circunstancia han sido ellos; ellos son los que han establecido una campaña mediática, sistemática, con el fin de promover el odio en contra del padre Aristeo”, agregó. 

En esa misma parte final del juicio, el juez concedió la suspensión de un día en el procedimiento y el cómputo de la prisión preventiva a solicitud de la defensa, que argumentó no tener pruebas para el lunes 8.

La solicitud fue impugnada también por Arredondo, que acusó a la representación del señalado de implementar medidas dilatorias a lo largo del proceso con el fin de que acercarse al 9 de febrero, cuando vence la prisión domiciliaria.

En ese contexto, el juez le mencionó que podía pedir la revisión de la medida cautelar, dictando una extensión a la misma hasta que concluyera el juicio y permitiendo la reanudación del debate el martes.

‘Celebra misas’

Por separado, en un foro organizado por la Red Mesa de Mujeres, el exsacerdote Alberto Athié, promotor de acusaciones a diferentes sacerdotes en el país, dijo que la Iglesia Católica no ha separado al acusado de su ministerio. 

“De lo que yo sé, la Iglesia, aunque ha dicho que ha tomado medidas cautelares, de lo que sé es que el sacerdote ha seguido ejerciendo el ministerio, ha celebrado misas en su casa, van miembros de la comunidad a su casa a expresarle su solidaridad”, dijo Athié.

“La Iglesia debería decir ‘el sacerdote está suspendido del ejercicio del ministerio’. Si cuando se pronuncie la autoridad competente, lo encuentra culpable, el sacerdote queda fuera del ejercicio para siempre”, agregó. 

En el Obispado de Juárez no hubo ayer por la tarde respuesta a llamadas de este medio. 

srodriguez@redaccion.diario.com.mx