Juárez

Cruzan el río y los regresan a México

Familias de extranjeros se entregan a la Patrulla Fronteriza para solicitar asilo

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 09 febrero 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Sin conocer las actuales políticas migratorias de Estados Unidos, familias de migrantes continúan cruzando el río Bravo para entregarse a la Patrulla Fronteriza y solicitar asilo político, pero horas después son devueltas a México.

Durante un recorrido por el río que divide a Ciudad Juárez de El Paso, ayer El Diario atestiguó el cruce de 21 personas, la mayoría menores de edad acompañados por sus padres.

Con gorras para cubrirse del sol, mochilas y el anhelo de lograr el llamado sueño americano los migrantes cruzaron el agua sucia del río en busca de los agentes estadounidenses, quienes después de registrarlos los subían a una van de su misma corporación para trasladarlos a sus oficinas, procesarlos y expulsarlos de manera exprés luego de unas horas, a través del Título 42 de la Sección 265 del Código de los Estados Unidos.

Desde el 21 de marzo de 2021, el entonces presidente Donald Trump determinó que debido a la existencia del coronavirus en México y Canadá, “existe un grave peligro de que se introduzca más Covid-19 en los Estados Unidos”, por lo que prohibió la introducción total o parcial de personas o bienes de México y Canadá.

Bajo esta orden, las autoridades prohíben la entrada “de ciertas personas que potencialmente representan un riesgo para la salud, ya sea en virtud de estar sujetas a restricciones de viaje previamente anunciadas o porque ingresaron ilegalmente al país para eludir las medidas de detección médica. Para ayudar a prevenir la introducción de Covid-19 en las instalaciones fronterizas y en los Estados Unidos, las personas sujetas a la orden no serán retenidas en áreas congregadas para su procesamiento y en su lugar serán expulsadas inmediatamente a su país de último tránsito”, explica la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en su página oficial. 

Las expulsiones bajo el Título 42 no se basan en el estado migratorio y se rastrean por separado de las acciones de aplicación de la ley de inmigración, como la detención o la inadmisibilidad. Esto significa que tras tomar sus huellas, tomarles fotografías y registrar su ingreso ilegal, todos los migrantes son expulsados a México en unas horas.

Sin saberlo, decenas de migrantes llegan todos los días desde países como Guatemala, Honduras, Cuba y Ecuador, para tratar de escapar de los elementos de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) que vigilan la frontera mexicana.

Corriendo, con sus hijos de la mano o en brazos, los extranjeros atraviesan el río cuya agua es poca pero de color verde, mojados luego suben la tierra que forma el bordo de lado estadounidense y finalmente corren hacia los agentes fronterizos, para quienes las detenciones han aumentado durante las últimas semanas, de acuerdo con lo observado en los recorridos de El Diario. 

Sin oportunidades de asilo político en Estados Unidos para los migrantes, el coordinador general del Consejo Estatal de Población (Coespo), Enrique Valenzuela, exhortó a los migrantes a que no viajen en estos momentos a la frontera.

Diana Hurtado, oficial de violencia de género en HIAS México, también señaló a través de las redes sociales de la asociación que “hasta este momento el gobierno de los Estados Unidos no ha emitido ninguna información oficial y las fronteras continúan cerradas. Acercarse a ellas en este momento puede implicar riesgos para tu salud y para tu seguridad, no te arriesgues, infórmate”.