Juárez

Cruzan decenas en pleno día

Al menos 47 migrantes de diversas nacionalidades cruzaron ayer el río Bravo para entregarse a la Patrulla Fronteriza

Omar Morales / El Diario de Juárez / Un grupo de cubanos atraviesa el cauce rumbo a El Paso
Omar Morales / El Diario de Juárez / Caridad consuela a una de sus hijas quien rompió en llanto

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

sábado, 06 febrero 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Con la esperanza de lograr el asilo político en Estados Unidos, al menos 47 migrantes de diversas nacionalidades cruzaron ayer el río Bravo para entregarse a la Patrulla Fronteriza, mientras que decenas más desistieron de su intento al encontrar en la frontera a los elementos de la Guardia Nacional (GN). 

Después de dos años de haber salido de Honduras con sus dos hijas menores de edad, Caridad llegó hace dos semanas a Ciudad Juárez, en donde asegura que no encontró trabajo, por lo que sin dinero para comer ayer se decidió a cruzar la frontera para solicitar asilo político al gobierno de Joe Biden.

“Yo vengo sola con mis dos niñas. Salí hace dos años de Honduras y voy pa’los Estados Unidos, porque yo quiero un mejor futuro pa’mis niñas, quiero que estudien ellas, porque yo en mi país no tengo nada, no tengo ni casa, no tengo nada. A mi marido me lo mataron cuando ellas estaban chiquitas. Ahorita yo lo que intento es que quiero cruzar pa’los Estados Unidos, porque la situación es muy dura acá”, aseguró la centroamericana al llegar caminando al bordo del río Bravo. 

Al arribar a la frontera entre México y Estados Unidos, Caridad y sus hijas se encontraron con un migrante de origen cubano, pero también con al menos tres unidades de la Guardia Nacional a con elementos que resguardaban la frontera mexicana con el fin de inhibir el cruce de migrantes. 

“No nos quieren dejar pasar y aquí en México no podemos trabajar, cuando uno les dice que es extranjero le dicen ‘no’. Entonces del aire no me va a venir a mí la comida para mis niñas, ni pa’pagar renta; tengo que buscar una opción para poder que ellas puedan prepararse.  Aquí tengo dos semanas y desde que vine ando buscando trabajo y no me quieren dar trabajo, dicen que son la prioridad los mexicanos”, aseguró la mujer migrante. 

En dos años Caridad y sus dos hijas han cruzado México en tren, y han trabajado en algunas entidades para poder continuar el camino en camión. 

Después de recorrer el bordo del río Bravo por la zona en donde comienza el muro fronterizo, a la altura de la calle Estaño, Caridad, sus hijas y el isleño caminaron hasta el parque Las Tortugas, donde encontraron la frontera sin presencia militar y decidieron cruzar el río Bravo para entregarse a los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos y solicitar el asilo político. 

Con ellos, sumaron 47 los migrantes cuyo cruce fue atestiguado ayer por El Diario en distintos puntos del río internacional que divide a Ciudad Juárez de El Paso, Texas.

Los primeros fueron nueve cubanos, quienes después de esperar más de un año en Ciudad Juárez, decidieron intentar pedir el apoyo del nuevo gobierno del vecino país. 

Minutos antes de la mañana, unos 50 isleños acudieron primero al puente internacional Paso del Norte-Santa Fe en busca de cruzar la frontera, pero en las máquinas de peaje se les informó que no podían pasar, por lo que acudieron al río Bravo, donde nueve de ellos lograron cruzar.

“En el puente nos dijeron que esperaremos hasta el 21 –de febrero– cuando abran la frontera, por eso nos vinimos para acá”, narró una de las migrantes quien dijo tener más de un año en Juárez con su esposo, luego de haber sido retornados por el gobierno de Donald Trump bajo el programa “Quédate en México”, de los Programas de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés).

Al pedirles que se fueran del puente, los migrantes acudieron al río, pero después de que nueve de ellos cruzaron, la zona fue resguardada por militares de la Guardia Nacional y el resto decidió no intentar el cruce.

Durante el día, familias y grupos de migrantes de distintas nacionalidades, entre ellas Cuba, Honduras y Guatemala, continuaron acercándose al río para intentar cruzar, como ocurrió con un grupo de aproximadamente 15 cubanos, de los cuales solamente cuatro corrieron hacia El Paso, frente a tres unidades de la GN. 

Mientras que una migrante era retenida por una mujer de la GN y entregada al personal del Instituto Nacional de Migración (INM), un grupo de al menos 14 personas de Honduras y Guatemala caminaba junto al bordo fronterizo. La mayoría eran niños, algunos de ellos con ositos de peluche, los cuales quedaron tirados en el agua cuando poco después de una hora cruzaron finalmente la frontera natural. 

A lo lejos, del otro lado de la acera, un grupo de isleños observaba la vigilancia en ambos lados de la frontera, mientras que cuatro hombres comenzaron a caminar hacia la parte baja del bordo del río y frente a los medios de comunicación comenzaron a correr junto a los elementos de la GN, quienes corrieron tras ellos sin tocarlos, con el fin de inhibir su cruce.

Otra familia de Honduras, conformada por los dos padres y dos hijos menores de edad, llegaron también al bordo del río, “¿sí cruzamos nos van a regresar?”, preguntaron a los periodistas, sin entender bien que a través del llamado Título 42 de la Sección 265 del Código de los Estados Unidos, todos los migrantes son expulsados de manera exprés y horas después son enviados a México, sin la oportunidad de solicitar asilo político.

Sin embargo, después de observar a los elementos armados, finalmente bajaron corriendo al río, mientras que eran grabados con un teléfono celular por un militar, quien también videogrababa a los reporteros, fotógrafos y camarógrafos que documentaban el cruce de migrantes.

Mientras los agentes de la GN se concentraron ayer en la zona donde comienza el muro fronterizo de casi seis metros de altura, sobre el que fueron colocados tres rollos de alambre de púas que aumentan su altura, las unidades de la Patrulla Fronteriza seguían recibiendo a los migrantes que cruzaban por el área del parque Las Tortugas (que ayer lucía sin vigilancia), entre ellos tres cubanos adultos quienes luego de pisar el suelo estadounidense caminaron directamente hacia la unidad de blanco y verde.

Después, tres hombres corrieron por el río, mientras que una mujer se escondía ya en El Paso en espera de una patrulla. Así continúo ayer el cruce de migrantes a lo largo de la frontera en Ciudad Juárez.