‘Crisis migratoria sigue sin cabeza’

Asegura el sacerdote Francisco Javier Calvillo que los 300 indocumentados regresados a Ciudad Juárez requieren atención de Federación

Hérika Martínez Prado /
El Diario
miércoles, 10 abril 2019 | 06:00

El retorno de más de 300 migrantes de Estados Unidos para que esperen en Ciudad Juárez su proceso de asilo político requiere de atención federal; de derechos humanos y asesoría legal, pero el problema migratorio sigue “sin cabeza”, lamentó el director de la Casa del Migrante.

Hasta ayer, el sacerdote Francisco Javier Calvillo, albergaba a más de 200 centroamericanos de países como Honduras, Guatemala y El Salvador, retornados, quienes regresaron temerosos y con la preocupación de conseguir un abogado para que lleve sus casos.

El sacerdote se dijo además sorprendido porque las autoridades del vecino país están colocando la dirección del albergue católico en los documentos que entregan a los migrantes.

“Debería venir la dirección de Migración (Instituto Nacional de Migración), de Grupo Beta, de Coespo (Comisión Estatal de Población y Atención a Migrantes), de Gobierno del Estado, no la de nosotros; esto es un problema social, es un problema federal”, dijo Calvillo.

Los migrantes se sienten solos después de su retorno, en un país donde no conocen a nadie, sin saber qué pasará con su solicitud de asilo político, muchas veces sin poder contactarse con sus familias en sus países de origen y con la necesidad de conseguir un abogado en migración para que lleve sus casos.

“Aquí es donde digo yo ¿dónde están las organizaciones?, ¿dónde están las defensas de los derechos humanos?, ¿dónde esta todo ese rollo de hablar, de decir, de criticar?. No somos Tijuana, los migrantes también aquí necesitan ayuda, no se pueden quedar solos los migrantes”, destacó.

El sacerdote señaló que después de más de 10 mil 700 migrantes en busca de asilo político y más de 300 retornados bajo el llamado Protocolo de Protección a Migrantes, no esté aquí tomando el control el Gobierno Federal.

“Dicen que aquí no pasa nada, que no hay nada… y ni siquiera les ofrecen ayuda para los que se quieren regresar a su país”, lamentó.

Calvillo también dijo a los antimigrantes que una importante cantidad de quienes buscan el asilo político son mexicanos, y que en la Casa del Migrante se atienden a connacionales deportados de Estados Unidos, así como a desplazados de comunidades violentas del estado de Chihuahua.