Crece desánimo por espera para solicitar asilo en EU

Más de 5 mil 500 indocumentados están a la espera de ser llamados; temen que pasen meses

Hérika Martínez Prado/
El Diario
jueves, 20 junio 2019 | 06:00
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Con el temor de no saber cuántos meses más permanecerán en México debido a la disminución de migrantes recibidos por el Gobierno de Donald Trump, 5 mil 557 personas se encuentran varadas en Ciudad Juárez en espera de solicitar el asilo político en Estados Unidos, según el registro del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo).

De acuerdo con Dirvin García, coordinador del Centro de Atención Integral a Migrantes (CAIM), durante junio han arribado en promedio 40 personas al día para registrarse en la lista de espera para cruzar la frontera, mientras que en el mismo lapso la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) ha disminuido el acceso de migrantes.

“Vamos muy desanimados, ya no vamos con la misma fuerza para el trabajo, vamos prácticamente sin fuerza, con menos esperanza, aunque es lo último que se pierde, no es lo mismo cuando empiezan a llamar que te ilusionas porque siguen llamando”, confesó ayer Alberto Rodríguez, un cubano de 32 años de edad,  quien después de tres meses en Juárez tiene que esperar a que crucen más de 660 personas antes que él.

Con el rostro visiblemente triste, Alberto recibió ayer la noticia de que CBP no recibiría a ningún migrante, al igual que la tarde anterior, mientras que en la mañana del martes únicamente se aceptaron a cinco personas del registro. 

‘Cuello de botella’

Hasta ayer, sumaban 16 mil 935 los migrantes registrados de octubre a la fecha, de los cuales 11 mil 378 habían logrado cruzar la frontera.

En mayo, el promedio de arribos diarios fue de 113 personas; el 17 y 20 se presentaron picos de hasta 224 personas y otros de 62, mientras que las autoridades de Estados Unidos recibieron a un promedio de 40 personas diarias, por lo que el “cuello de botella” ha ido incrementando.

“Ahorita hacemos trabajos en lo que podamos, porque como no tenemos papeles no podemos optar por un trabajo que nos de buena remuneración”, dijo quien ha trabajado en Juárez lavando platos en un restaurante y como vendedor en una tienda nutrición, donde le pagan 100 pesos por cuatro horas.

El migrante cubano compartió que está él pagando 2 mil 500 pesos al mes por la renta de la habitación de un hotel, en la que viven tres personas más con él.

Todos los días, antes de ir a trabajar, Alberto acude hasta las oficinas de CAIM para saber si Estados Unidos recibirá a migrantes enlistados, siempre con la esperanza de que llegue su número.

“Aunque crucen pocos te da esperanza que vaya avanzando”, confesó quien en el caribe tenía un negocio de venta de confituras.

Pero cuando no cruza nadie la frontera, como la tarde del martes y ayer por la mañana y por la tarde, los migrantes regresan a sus hoteles, casas o trabajos temporales “con los ánimos decaídos, mucha tensión y mucho estrés”. Y aunque con días de 20 personas y días sin migrantes recibidos, el isleño dice que no puede regresar a su país porque sería perseguido por su Gobierno.

“Mi propósito es cruzar legal (no por el río Bravo) para no tener problemas”, por lo que su segunda opción sería quedarse en Juárez.