Juárez

‘Covid se come poco a poquito a pacientes’

Paramédico ha sido testigo de cómo el virus ha doblegado a varios enfermos

Cortesía / César Castañeda es paramédico en el Issste

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

sábado, 03 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— A sus 43 años, César Castañeda Téllez, paramédico y camillero del Issste en Juárez, es testigo directo de cómo un ente microscópico ha sido capaz de doblegar no sólo a varias personas, sino a toda una sociedad.   

“SARS-CoV-2 no es algo que debe tomarse a la ligera”, refiere el profesional de la salud. Detrás de la careta, sus ojos han presenciado la agonía de los pacientes que no pueden respirar por cuadros graves del virus.

Explica que, si bien, eso también ocurre en los más jóvenes, las complicaciones suceden en su mayoría en aquellos de edades avanzadas con enfermedades de base, tales como obesidad, diabetes e hipertensión.

“Las personas con esos padecimientos, como traen bajas las defensas, son más vulnerables, se los empieza a ‘comer’ poco a poquito, poco a poquito… y pasa lo que uno no quiere que pase”, destaca en entrevista.

Por ello, insta a la población a no bajar la guardia contra el Covid-19, que particularmente en esta urbe recién presentó una de sus variantes: P.1, procedente de Brasil, misma que tiene subyugado a aquel país.

Asimismo, no se descarta –de acuerdo con Salud del Estado– que la otra cepa, la británica B.1.1.7, esté aquí. Pese a no ser más mortales, las dos resultan más contagiosas y pueden en breve saturar los hospitales.

Castañeda Téllez recuerda uno de sus traslados más recientes. Fue un hombre, de unos 50 años, procedente de Casas Grandes, cuya saturación de oxígeno rondaba los 40, cuando lo recomendable es 90.

Debido a su imposibilidad de respirar –y pese a que se le estaba atendiendo con un tanque– no consiguió estabilizar sus niveles pulmonares de captación de aire, por lo que falleció una vez que llegó al sanatorio.

Da todo por curar a quienes piden auxilio

Puntualiza que aunque con sus colegas “héroes de salud” da todo por curar a quienes acuden por auxilio, en ocasiones se encuentran en etapas avanzadas de la enfermedad lo que causa impacto en todo el organismo.

No obstante, precisa que también hay muchas otras en las que sí se les logra salvar la vida. Pero, destaca, lo más recomendable es evitar verse en estos escenarios a través de la debida prevención.

“A estas alturas hay gente que cree que esto es mentira, pero uno como personal de Salud se da cuenta de que esto no es juego. Se debe mantener la higiene, sana distancia y no quitarse el cubrebocas”, indica.

Los indicios tienden a variar en cada infectado, dice, pero entre éstos está la fiebre, tos seca, cansancio, dolores corporales, así como escalofríos, pérdida de olfato y gusto. En caso de sentirlos, Castañeda Téllez pide el aislamiento. 

Sólo en situaciones donde se trate de síntomas insoportables, siendo el más peligroso la falta de aire, el entrevistado sugiere acudir a un hospital de la red de Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG).

Al momento, esta frontera suma 29 mil 749 casos acumulados, de los cuales 2 mil 813 personas han perdido la vida en lo que va de la contingencia sanitaria, misma que arribó hace poco más de un año: marzo de 2020. 

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