Juárez

Convierten experiencia migratoria en arte

Menores plasman en dibujos sus sentimientos tras dejar su casa y hasta familia para pedir asilo en Estados Unidos

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 22 agosto 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— A través de sus dibujos, menores migrantes mostrarán al mundo lo que significa para ellos haber dejado sus países, estar albergados en Ciudad Juárez y el sueño que tienen de llegar a Estados Unidos.

Más de 53 niños y adolescentes, de entre 5 y 18 años de edad, participaron en la actividad realizada en el museo La Rodadora por la Organización Mundial por la Paz (OMPP), la universidad Skidmore de Nueva York, la organización estadounidense Seguimos Adelante, y el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo).

Reina, de 11 años, originaria de Guatemala, decidió pintar a su familia en el lugar donde vivían antes de abandonar su país para ir a Estados Unidos.

“Es mi mamá, yo, mi papá y la casa de Guatemala”, junto a un árbol, bajo los pájaros, mariposas, las nubes y el sol, recordó.

Ella tardó “15 días en bus y caminando para llegar Guatemala a Juárez”, por donde cruzó el río Bravo junto a sus padres y después de entregarse a la Patrulla Fronteriza, fueron retornados con una primera cita ante la Corte para el próximo 28 de octubre. 

La pequeña migrante dijo querer cruzar la frontera nuevamente porque “está muy bonito Estados Unidos”, aunque confesó que extraña mucho su país.

Como ella, ayer decenas de menores migrantes que esperan en Juárez su turno de cruzar a Estados Unidos bajo el registro de Coespo o que fueron retornados por el Gobierno de Donald Trump bajo el programa Permanecer en México, de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), para que esperen aquí su proceso de asilo político, tuvieron un día diferente, en el que dibujaron y se divirtieron en el museo.

“La actividad es que los niños puedan expresar a través de una pintura su sentir a cerca de todo este proceso, pero más que nada basado en cómo ha sido su experiencia como migrantes hasta aquí en Ciudad Juárez”, comentó Lucero De Anda Fernández, representante de la OMPP.

Diana M. Barnes, profesora asistente visitante del Departamento de Lenguas, de la universidad Skidmore, dijo que las pinturas que los menores realizaron con acuarelas serán exhibidas en un museo de su universidad y después viajarán por museos de Estados Unidos.

“Vamos a llevar su arte para compartirlo en Nueva York, en un museo que tenemos en la universidad donde trabajo, para presentar el arte ahí y luego para mandarlo a diferentes museos de los Estados Unidos, para que sepan ellos, a través de los ojos de los niños ‘esto es lo que está pasando’ con esta generación de niños”, aseguró.

La estadounidense destacó que estos menores son una “manifestación del protocolo estadounidense (MPP). Quiero que el mundo sepa su perspectiva de lo que les está pasando”, al ser regresados a México para que esperen su proceso de asilo político, sin las mismas condiciones que podría ofrecerles Estados Unidos.

“A mí me gusta mucho estar en la frontera, porque la gente es más sencilla y más sincera… que viva Chiapas y Veracruz”, cantó Fernando, de 12 años, mientras realizaba junto a sus compañeros del albergue Renovado, un dibujo en el que agradecía a los agentes estadounidenses que dejen entrar a los migrantes a su país.

El adolescente dijo que la canción de Juan Gabriel le gustó cuando la escuchó en el radio, por lo que todo el tiempo la está cantando. 

Él llegó a la frontera hace tres semanas con sus padres, pero les faltan más de 5 mil números para ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) para cruzar la frontera y solicitar el asilo político.

Alejandra de 12 años, dividió su corazón al pintar, ya que una parte la llenó de negro, con la letra “G” en medio, ya que extraña a su mamá llamada Glendy, quien se quedó en Guatemala con su hermanita de dos años, mientras ella y su hermana de 13 se vinieron con su papá.

Ellos también cruzaron el río Bravo, pero el martes fueron retornados a México con una cita ante la Corte de Estados Unidos para el 23 de diciembre, por lo que la otra parte de su corazón la pinto de rojo, con la letra “M”, del país donde dijo sentirse contenta.

Otras adolescentes de El Salvador decidieron pintar los atardeceres de Ciudad Juárez, porque es lo que más les ha gustado de esta frontera.

Vanessa, de 19 años, llegó de El Salvador, con sus padres y sus dos hermanas de 13 y 14 años, y desde hace un mes esperan cruzar la frontera con el número 17 mil 261.

“Quiero ir a Estados Unidos para superarme, para estar bien, porque en mi país, El Salvador, hay mucha violencia, muchos criminales, no se vive bien, aparte que es pobre”, dijo quien plasmó a los migrantes caminando por el desierto.

La actividad también forma parte de un programa de acompañamiento escolar que comenzó el pasado 25 de mayo coordinado por la OMPP y Coespo, en donde además de tener clases de materias como matemáticas y  español, realizan actividades artísticas a través de las cuales trabajan sus emociones.

“Cuando llegaron la mayoría venían muy tristes, muy miedosos, muy llorones, muy gritones, muy conflictivos, mucho pleito. Y ahorita son amigos todos”, dijo De Anda Fernández.

Victoria de Anda, estudiante de Antropología en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), voluntaria en la escuela explicó que “el arte les ayuda a reforzar su identidad, a recordar de dónde vienen, donde están y a donde van”.