Juárez

Conagua, sin capacidad para vigilar distribución del líquido

Funcionarios y exempleados advierten que la autoridad federal no tiene suficiente personal para inspeccionar 70 kilómetros de canal de irrigación y más de siete mil hectáreas de cultivo

Omar Morales / El Diario de Juárez
Sandra Rodríguez / El Diario

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez

viernes, 02 octubre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— El estado de Chihuahua cuenta con más de 33 mil títulos y permisos de aprovechamiento de aguas nacionales y sólo cinco inspectores de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para vigilar el cumplimiento de las especificaciones en cada caso.

La cantidad de autorizaciones aparece en el Registro Público de Derechos de Agua, disponible en la página electrónica de Conagua, sitio en el que también se enlista al “personal acreditado para realizar visitas de inspección”.

Desde el jueves 24 de septiembre, y luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara cambios en esta dependencia en el contexto de las protestas en el Distrito de Riego 005, en la zona de la Delicias, el director de la dependencia en el estado, Rubén Ramírez, dejó sin responder una solicitud de información sobre el trabajo de inspección.

Usuarios, funcionarios y expersonal consultado, sin embargo, consideraron como insuficiente el número de elementos dedicado a la vigilancia que le atribuye la Ley de Aguas Nacionales.

“Los cinco inspectores no le sirven para nada. Si nada más en el distrito de Riego (005), la unidad Conchos tiene mil 600 kilómetros de canales secundarios, con cinco personas, ¿cómo los inspecciona?”, dijo a este medio Salvador Alcántar, presidente de la Asociación de Usuarios de Riego del Estado de Chihuahua (Aurech).

Otra fuente consultada con acceso a la información de la dependencia agrega que, entre otras responsabilidades, los cinco inspectores deben revisar que los titulares de alrededor de 35 mil pozos obtengan sólo el volumen establecido en sus permisos.

“Tienen que revisar módulos de riego, más de cien mil hectáreas (…) No tienen equipo moderno; la mayoría de los pozos no tienen medidores y los que tienen pueden estar trampeados o descompuestos; nadie sale y los revisa, no hay inspectores que vayan a ver lo que se cobra y lo que se gasta”, dijo un exfuncionario consultado con la condición de no ser citado.

“El presupuesto de la Conagua es insuficiente para su gasto de operación; no tiene vehículos, no tiene personal capacitado (…) Hace por lo menos 10 años que la situación es muy crítica. Nunca ha sido suficiente, pero tampoco hay tecnología, no hay sistemas digitales electrónicos, no hay telemetría, no hay detección satelital (…) Además hay delincuencia (en el estado)”, agregó.

La información de Conagua explica que las visitas de inspección son los procedimientos de campo en los que se verifica que los usuarios cumplan con lo establecido en sus títulos de concesión para extraer agua de ríos, lagos, lagunas, presas y acuíferos, entre otros derechos.

 

En el Valle, desigualdad

En el Valle de Juárez, a lo largo de más de 70 kilómetros y tres municipios, también existen todavía alrededor de ocho mil hectáreas de cultivo del Distrito 009, irrigadas con aguas residuales, del tratado internacional de 1906 –por el que Estados Unidos cede al año hasta 74 millones de metros cúbicos del río Bravo–, así como con la extracción del acuífero.

En recorridos por esta zona caracterizada por el abandono de parcelas, negocios y viviendas desde hace más de una década, agricultores y autoridades entrevistadas señalaron que hay además falta de equidad y de control en el acceso al agua rodada –que es una mezcla de la acequia del Bravo y el drenaje de Ciudad Juárez–.

Esto, explicaron los entrevistados, debido a que el caudal se aprovecha en mayor proporción en los sembradíos más cercanos a la mancha urbana, agotándose conforme avanza hacia el valle bajo y permitiendo a los productores con las parcelas mejor ubicadas cultivos de gran consumo del recurso, como alfalfa.

A los agricultores en el otro extremo del Valle, mientras, les queda el costo de pozos cada vez más profundos hacia un acuífero salino y de por sí sobreexplotado.

En esa zona del municipio de Praxedis G. Guerrero, a la altura del ejido El Porvenir, la colocación de una barrera de arena protegida con plástico y llantas para bloquear el flujo en uno de los ramales del canal de irrigación fue denunciada esta semana a las autoridades rurales del Gobierno del Estado y constatada en un recorrido de este medio.

La petición: que quienes la colocaron dejaran correr aunque fuera una parte del caudal, y que se gestionara ayuda con Conagua.

“A nosotros no nos llega el agua rodada, en el ejido Porvenir”, dijo un agricultor afectado y que dio la entrevista con la condición de no ser citado, por motivos de seguridad.

“Desde El Sauzal hasta El Millón y Reforma, la maneja Conagua, y no tiene mucho personal; hay mucha mala utilización del agua, hacen demasiados riegos, allá se nos acorta y a los que estamos acá no nos llega”, agregó.

El entrevistado mencionó la participación de las diversas asociaciones de usuarios de los módulos del distrito de riego en la responsabilidad de la vigilancia del recurso, y atribuyó la problemática también a falta de restricción a los permisos de siembra de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno federal.

Miguel Núñez, que hasta el pasado miércoles fue jefe del Distrito de Riego 009 por parte de Conagua, dijo el 22 de septiembre que, aun “con excepciones, hay una distribución adecuada conforme al plan de riego” acordado y autorizado para cada título de concesión.

Pero la problemática ocurre, agregó el hoy exfuncionario, en años en los que hay restricciones en el volumen de agua recibido del tratado internacional, medida que depende de Estados Unidos y que, a su vez, determina en el Valle la cantidad a extraer del acuífero.

Núñez dijo también que los inspectores de Conagua realizan visitas ante denuncia o reportes, sobre todo si hay perforación ilegal de pozos, pero que en la zona “no es muy común”, sin precisar la cantidad de casos.

Funcionarios de los gobiernos municipal y estatal, por separado, mencionaron falta de capacidad de la autoridad federal para vigilar la distribución en los más de 70 kilómetros de canal de irrigación y entre siete mil y ocho mil hectáreas de tierras de cultivo.

“La Conagua tiene sus vigilantes, sus ‘canaleros’, sus ciclos de cuánto le toca a cada agricultor, pero no lo hacen como debe ser porque son muchos agricultores y muchas veces el ‘canalero’ que anda ahí no se da abasto por la superficie”, dijo Rafael García, analista de la dirección de Desarrollo Rural del Gobierno municipal de Juárez.

“Y lo que hacen los agricultores (es que) de noche van y abren las cadenas, abren las compuertas para poder regar, aunque sea penado; pero ¿penado por quién? Ni modo que vaya la Conagua con pistola a decir ‘te robaste el agua’”, agregó.

El funcionario planteó también que otra parte de la problemática es la falta de inversión en las condiciones del canal de irrigación, que presenta fisuras a través de las que se filtra el agua, así como las toneladas de basura que cada año se deben retirar de los 15 kilómetros que recorre el caudal en la zona urbana de Juárez.

“Son situaciones que le competen a Conagua, pero ésta tampoco tiene recursos suficientes para hacer año con año esas actividades; la pura limpieza es una muy costosa”, dijo García.

El trabajo que ha realizado Conagua fue cuestionado los pasados días 24 y 24 de septiembre incluso por el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Vamos a dar a conocer los datos sólo de una familia productora de nuez, que tienen nogaleras, una familia. Van a ver los permisos de agua que tienen, el gran acaparamiento del agua”, dijo el presidente el jueves 24, un día antes de presentar lo que su Gobierno llamó “entramado” de intereses alrededor de las protestas por el agua. 

“Y también adelanto que van a haber cambios en la Conagua, porque estaba tomada la Conagua por estas personas, por un partido”, señaló el mismo día el presidente, para el siguiente viernes anunciar cambios en las subdirecciones de Infraestructura Hidroagrícola, de administración del Agua, de Administración y otros cargos.

Las denuncias:

•    No tienen equipo moderno

•    La mayoría de los pozos no tienen medidores y los que tienen pueden estar ‘trampeados’ o descompuestos

•    No hay inspectores que vayan a ver lo que se cobra y lo que se gasta

•    El presupuesto de la Conagua es insuficiente para su gasto de operación

•    No tiene vehículos

•    Carece de personal capacitado  

Los problemas en la zona

•    El caudal se aprovecha en mayor proporción en los sembradíos más cercanos a la mancha urbana, agotándose conforme avanza hacia el valle bajo y permitiendo a los productores con las parcelas mejor ubicadas cultivos de gran consumo del recurso, como alfalfa.

•    A los agricultores en el otro extremo del Valle, mientras, les queda el costo de pozos cada vez más profundos hacia un acuífero salino y de por sí sobreexplotado.

srodriguez@redaccion.diario.com.mx