Colonia mazahua prospera en Juárez

Se ganan la vida como comerciantes; los distingue la solidaridad que hay entre ellos

Verónica Domínguez/
El Diario
jueves, 21 marzo 2019 | 06:00

Un grupo de indígenas mazahuas llegó en 1970 a las colonias Revolución Mexicana y Granjas de Chapultepec, en donde hasta la fecha continúan estableciéndose nuevas familias.

Rodolfo Hernández llegó a Ciudad Juárez desde hace 25 años y hace cinco meses se mudó a la colonia Granjas de Chapultepec con su esposa y dos hijos, en donde convive con otras cuatro familias de la comunidad.

Proveniente del Estado de México, del pueblo Santa María Canchesda, Rodolfo se ha dedicado a la trabajar como comerciante de platillos como pambazos, quesadillas de flor de calabaza y champiñones, en los eventos especiales o en los mercados de segundas.

Para Rodolfo no fue difícil establecerse en esta ciudad debido a que arribó cuando tenía un año de edad.

Sus padres se asentaron en la colonia Municipio Libre, en donde también se encuentran más pobladores de la etnia mazahua, según comentó.

Además de trabajar en el ramo del comercio, el entrevistado dijo que hace trabajos de carpintería y herrería para ayudar a su suegro Fidel, dueño del terreno en donde vive con su esposa, quien también es mazahua, y sus dos hijos que nacieron en esta ciudad. 


Conservan tradiciones

El motivo por el cual comparte con 15 personas de su comunidad se debe a que entre los miembros se apoyan cuando surgen dificultades económicas.

“Cuando van mal las ventas y alguien no tiene dinero para los gastos, aquí hacemos comida y la repartimos para todos”, comento Hernández.

Agregó que actualmente ha visto el aumento de la violencia en esta ciudad, por lo que prefieren mantenerse unidos para protegerse entre ellos.

Rodolfo explicó que en 1970, los abuelos de su esposa llegaron a esta ciudad y se quedaron a vivir en la colonia Revolución Mexicana, pero luego de 10 años se cambiaron a la colonia Granjas de Chapultepec junto con 10 tíos, quienes también adquirieron algunos terrenos en ese sitio.

Posteriormente se fueron a vivir a otras colonias, pero algunos de los primos y sobrinos decidieron permanecer en esa colonia, por lo que ya suman 30.

Actualmente, en un terreno de 17 metros de largo por 10 de ancho se construyeron cuatro hogares con pequeñas casas de madera y block.

En el espacio se encuentra una pequeña carpintería, y otra pequeña habitación de madera en la que una de las integrantes prepara papas fritas y frituras de harina para vender, y en el patio también se realizan trabajos de herrería.

Desde hace cinco años Rodolfo no visita a su pueblo, sin embargo todavía conserva las tradiciones que también inculca a sus hijos, pues su esposa aún conoce la lengua mazahua y sus hijos ya la están aprendiendo.

Los trajes típicos los portan cuando se realiza la fiesta de Santiago Apóstol en el mes de junio, motivo por el cual se reúnen e invitan a las comunidades esparcidas en otras colonias como Tierra Nueva y San Francisco.

En la colonia Granjas de Chapultepec el templo fue construido por los miembros de la comunidad mazahua, según comentó Rodolfo. (Verónica Domínguez / El Diario)


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