Juárez

Celebran migrantes mexicanos a la Virgen de Guadalupe

Los connacionales que huyen de la violencia en el país recorrieron el campamento cercano al puente internacional Córdoba-De las Américas, con un cuadro de la virgen mientras rezaban y cantaban

Hérika Martínez Prado/El Diario de Juárez
Hérika Martínez Prado/El Diario de Juárez
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Hérika Martínez Prado/El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 12 diciembre 2019 | 17:34

Ciudad Juárez.- Entre globos, flores, cantos y aplausos, los migrantes mexicanos que acampan en El Chamizal, en espera de cruzar a Estados Unidos para solicitar el asilo político celebraron hoy a la Virgen de Guadalupe.

Los connacionales que huyen de la violencia en el país recorrieron el campamento cercano al puente internacional Córdoba-De las Américas, con un cuadro de la virgen mientras rezaban y cantaban.

Durante las primeras horas, instalaron un altar a la virgen en uno de los árboles del parque, mientras que una familia mazahua, un seminarista y religiosas de la iglesia de la Virgen de la Luz encabezaron una misa, rezaron el rosario, cantaron y repartieron burritos entre los migrantes.

“Ellos tienen bien fija su identidad como católicos, porque entre sus casitas puedes ver la imagen de nuestra señora de Guadalupe, con ese tinte festivo, con globitos; se ve que tienen bien arraigadas sus creencias, y es muy hermoso ver la fe de ellos”, destacó el seminarista Arturo Martínez.

Él y el párroco Luis Escudero, llevan ya tres jueves acudiendo hasta el campamento de mexicanos para celebrar la eucaristía y confesar a los migrantes.

“También la iglesia católica se quiere hacer presente en la ayuda espiritual que ellos necesitan, y nos satisface ayudarlos y acompañarlos”, apuntó el seminarista.

Una familia mazahua, que dijo tener ya 20 años en Ciudad Juárez acudió también a celebrar a la virgen con los migrantes, a quienes les pidieron nunca olvidar de dónde vienen.

La virgen que colocaron en su altar les fue regalada en el campamento, comentó una migrante originaria de Michoacán, quien ayer le pidió a lograr llegar a Estados Unidos junto a su familia, integrada por ella, su esposo y sus dos hijos de ocho y un año de edad, quienes huyeron de la violencia, aseguró.

Después de la misa, los migrantes cargaron una imagen de la virgen que fue llevada para la celebración y recorrieron el campamento para rezar el rosario.

“La Guadalupana, La Guadalupana”, entonaron los migrantes mientras la imagen religiosa rodeada de flores era recorrida entre las casas de campaña donde han tenido que dormir bajo la lluvia y el frío por semanas.

Finalmente, se repartieron entre las familias migrantes refrescos y burritos, “la comida del viajero” les explicaron al narrarles la historia del típico alimento juarense.

Autoridades estiman que hay cerca de mil 400 mexicanos acampanado cerca de los puentes Córdoba- De las Américas, Paso del Norte-Santa Fe y Zaragoza-Ysleta.

La mayoría provienen de Michoacán, Zacatecas, Guerrero y Chiapas, quienes de acuerdo con sus propias narraciones tienen hasta más de dos meses y medio acampando en la intemperie. 

El desplazamiento de mexicanos comenzó a agudizarse en julio y agosto, pero fue hasta septiembre cuando se acumularon más de 3 mil personas junto a los cruces internacionales, a algunos de los cuales la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) ya les permitió cruzar la frontera para comenzar su solicitud de asilo político, mientras que otros han decidido cruzar de manera irregular por el río Bravo.