Juárez

Carne de caballo gana terreno en el paladar de los juarenses

Productos equinos son fuente de proteína de calidad, ya que tienen más masa magra y menos triglicéridos y colesterol

Abril Salgado
El Diario de Juárez
lunes, 11 marzo 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— La carne de caballo gana terreno en el gusto de los juarenses por “rica y barata”. De 170 mil 940 animales que han sido sacrificados desde 2013 a la fecha para consumo local, 26 mil 609 (15.5 por ciento), son equinos.

Pese a que la preferencia de compra continúa siendo la res con 114 mil 419 unidades (67 por ciento de consumo), el equino está apenas por debajo del cerdo con una diferencia de 2 mil 613 animales sacrificados, de acuerdo con las cifras oficiales de la Dirección de Industrialización Agropecuaria.

“Salen exactamente los mismos cortes que de la res y es mucho más barato, nosotros vendemos la pulpa en 97 pesos y la de res aquí por muy bajita anda en 125 pesos, ya si te vas a un supermercado anda en 135-140 pesos (cuando está en oferta pues su costo normal es de hasta 174 pesos por kilo)”, expuso el propietario de una carnicería de equino en el Centro de la ciudad. 



Alternativa alimenticia de bajo costo y buen sabor

Rubén Delgadillo Ramírez, titular de Rastro Municipal, explicó que la carne de caballo es una buena fuente de proteína y de excelente calidad, ya que tiene mayor cantidad de masa magra y menos triglicéridos y colesterol.

Aunque en México no se vende tanto por cuestión cultural, en Europa es carne gourmet y en Asia tiene gran demanda la que es exportada de nuestro país, explicó.

“Es carne más limpia que la de res”, dijo el encargado de la carnicería de equino El Lucero, ubicada en la zona Centro, quien pidió reservar su nombre.

Agregó que a pesar de que la carne de caballo tiene menor costo y mayores beneficios para la salud, hay un “tabú” para comerla debido a que estos animales son vistos como mascotas.

“Como que le tienen más afecto a un caballo que a una chiva, una gallina, que a un puerco, como que es más la convivencia con el caballo, son sentimientos más bien a lo que en realidad es, porque de hecho el pollo es más sucio para comer, el puerco ya nada más en las granjas”, mencionó.

“Casi en cualquier carnicería te la venden (la carne de equino), nomás que no te dicen, ahí lo malo es que estás estafando al consumidor porque no le estás diciendo qué es lo que le estás vendiendo y le estás vendiendo una cosa por otra”, expresó el locatario.  

También comentó que son pocas las carnicerías en la ciudad donde exhiben y hacen del conocimiento de los clientes que el producto en venta es carne de caballo.

“Yo la consumo porque es más barata, tiene menos toxinas y es más saludable. Pago por ella yo creo que la mitad o menos de la mitad de lo que cuesta la de res”, comentó Francisco Sánchez, consumidor de la carne de equino. 

El entrevistado comentó que tiene 12 años comprando equino debido a que su madre tiene diabetes y esta carne tiene menos grasa y toxinas, que a ella le beneficia. 

“Además es muy rica, no es tan diferente de la de res, sólo no se puede asar, porque como casi no tiene grasa, si la pones en el asador se seca, pero no hace falta ponerle tanto condimento y la puedes hacer como cualquier carne, con cualquier guisado”, explicó.



Día de la madre, la fecha con más ‘carnitas asadas’

Los sitios de proveniencia de las especies sacrificadas son Durango, Sonora y distintos municipios del Estado de Chihuahua, según información obtenida a través de una petición en transparencia y complementada con datos oficiales de la dependencia del 2018 y 2019 proporcionados por Delgadillo Ramírez.

El consumo de res representa un 430 por ciento más en comparación a los caballos, cuya sumatoria de sacrificios en este lapso es de 26 mil 609, y 391 por ciento a diferencia del consumo de porcino, especie que desde el 2013 y hasta el mes pasado terminó con 29 mil 222 sacrificios. 

Resaltó que el día en que los juarenses hacen mayor consumo de carne de res en todo el año es el 10 de mayo, Día de las Madres, seguido del Día de Pascua.

“Irónicamente, uno piensa en Semana Santa no se come carne y no, es de las semanas que más se consume carne”, comentó. 

Mientras que la cifra de consumo de cerdo aumenta en gran cantidad, a diferencia del resto de las especies, por la época de fiestas decembrinas, mencionó.

El funcionario explicó que los métodos de sacrificio están apegados a estrictas normas sanitarias supervisadas e inspeccionadas por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS), y al proceso se suman veterinarios que también supervisan la fauna. 

Destacó que los médicos sanitaristas inspeccionan todo el cuerpo de los animales y sus partes, a fin de determinar si es apto para el consumo humano y ser vendido en supermercados, carnicerías y tiendas de abarrotes donde los introductores (dueños del ganado) comercialicen su producto.

Delgadillo dio a conocer que de igual manera se realiza este proceso por cuestión humanitaria, es decir, para aquellos animales que no son aptos para el consumo humano pero que hay obligación de sacrificarlos. 

Y expuso que también se realiza por decomisos por causa sanitarias; ejemplo de ello es cuando las especies tienen tuberculosis, están en proceso de brucelosis, tienen tumores o problemas de tipo infeccioso.   

Las cifras establecen que en siete años se han sacrificado mil 265 “bachanes quemados” (animales decomisados) que no fueron destinados al consumo local, por el contrario se pusieron a disposición de una empresa de Subproductos Cárnicos. 

“Es muy importante hacer la observación de que los rastros son importantísimos dentro de la cadena de alimentación de la gente, porque por aquí pasa mucha de la carne que comemos, entonces obviamente debe ir en óptimas condiciones para que no vaya a haber algún problema en la población que lo come”, dijo.

El rastro de Ciudad Juárez se fundó en 1978 y este año se cumplen 41 años de operación para el sacrificio de estas especies, según lo expuso Delgadillo Ramírez. 


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