Juárez

Cargan juarenses con sustento de migrantes

Mientras asociaciones caritativas apoyan a retornados, instalaciones de Gobierno no albergan a ninguno

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Staff
El Diario de Juárez

viernes, 05 julio 2019 | 09:15

Ciudad Juárez— Organizaciones civiles e instituciones privadas, así como voluntarios juarenses, son quienes cargan con las necesidades de los migrantes retornados de Estados Unidos, que suman más de 8 mil.

Aunque el Instituto Nacional de Migración (Inami) instaló hace unos días carpas en el exterior de las oficinas del Grupo Beta, acondicionadas con regaderas y aires, la ayuda humanitaria como alimentación, ropa, asistencia médica y asesoría sigue corriendo por cuenta de particulares.

Con el apoyo de la Casa del Migrante, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Cruz Roja Internacional, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas y voluntarios de iglesias, los migrantes retornados de Estados Unidos bajo el programa “Permanecer en México” pueden tener una mejor atención al ser recibidos.

“Es una ayuda 100 por ciento humanitaria. Llegan con hambre, deshidratados, desorientados y se les ofrece frutas, orientación, albergue, si necesitan apoyo médico y terapias. Además se instalaron regaderas para que puedan bañarse y les prestamos el teléfono”, dijo el sacerdote Francisco Javier Calvillo sobre la labor que realizan las organizaciones y un grupo de iglesias.

Explicó que a mediados de junio, cuando el Gobierno de Donald Trump comenzó a incrementar el número de retornados a Ciudad Juárez como parte del acuerdo con México, personal de la Casa del Migrante acudió al puente para ver las condiciones en las que regresaban los migrantes.

“Vimos que no nada más era escucharlos; la gente nada más pasaba y ya, listo, con días o semanas sin bañarse, sin comer. Era necesario hacer algo más humano, ofrecerles comida, teléfonos, traslado, opciones del albergue, atención médica de Cruz Roja”, dijo.

El director de la Casa del Migrante agregó que hablaron con el delegado del Inami, Héctor Padilla, y presentó un proyecto en México que le aceptaron para instalar las carpas y los módulos, “con aires muy grandes, baños y regaderas”, en el exterior de las oficinas de Grupo Beta.

Las carpas y los baños móviles pueden observarse en los patios de las oficinas migratorias instaladas a un costado del puente internacional Reforma.

Ahí en un principio se pensó en darle de comer burritos a los migrantes, pero encontraron que no querían harina, sino fruta, por lo que se les ofrecen naranjas, sandía, manzanas y alimentos que les den energía.

También se les explica que si quieren quedarse en la ciudad a esperar su cita en la Corte de Estados Unidos pueden acudir a las oficinas de Migración, ubicadas junto al puente Córdova-Américas para tramitar su Clave Única de Registro de Población (CURP) a fin de que puedan trabajar o ser albergados.

A través de OIM se planean más retornos asistidos de migrantes hasta sus países, para quienes no tengan la oportunidad de cubrir su regreso, o pueden hablar por teléfono con su familia para decidir qué hacer o que les envíen dinero para regresar.

Aunque según el Inami suma ya más de 8 mil retornados por esta frontera, el sacerdote calcula que realmente esperan en la ciudad entre 3 mil y 4 mil.