Juárez

Camina ‘con dirección’ a la Casa Blanca

Veterano hace escala en Juárez en marcha para pedir a Biden que les permita a deportados regresar a EU

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 20 julio 2021 | 11:38

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez | Ramón Castro (cuarto de derecha a izquierda) se reunió con colegas retirados en Ciudad Juárez

Ciudad Juárez— Después de 22 días de “caminar por la línea”, el veterano de guerra estadounidense Ramón Castro llegó ayer a esta frontera para reunirse con los integrantes de la Casa de Apoyo a Veteranos Deportados Juárez, también conocida como “Búnker Juárez”.

El hombre de 42 años de edad, quien sirvió en el Cuerpo de Marines durante ocho años y estuvo en Kuwait en la Operación Libertad Iraquí, salió la mañana del 28 de junio desde el Parque de la Amistad, en San Ysidro, California, con el fin de llegar el 11 de agosto hasta Brownsville, Texas, en una caminata de 3 mil kilómetros, para pedir al gobierno de Joe Biden que les permita regresar a su país a los veteranos deportados.

“Al presidente de Estados Unidos le pedimos, le imploramos que siga su palabra, que firme esas órdenes ejecutivas y que sean reales; que todos los veteranos deportados vuelvan a casa y que a todos los que están en las Fuerzas Armadas se les otorgue la ciudadanía para evitar estos problemas”, dijo Castro.

Castro fue acompañado en su caminata en esta frontera por Iván Ocón, cofundador de Búnker Juárez; mientras que el estadounidense caminaba por Sunland Park, Nuevo México y El Paso, Texas, Ocón recorría el muro y el bordo fronterizo de lado de Juárez. 

Va contra la discriminación a veteranos deportados

Ambos caminaron desde la zona de Anapra hasta El Chamizal, a donde Castro cruzó por el puente internacional Córdova-De las Américas, en donde fue recibido por veteranos deportados a Ciudad Juárez. 

“Muchos veteranos vuelven de la guerra, de combate, de sacrificar nuestra juventud, nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras almas a veces. Muchas veces buscan refugio en las drogas, el alcohol, se meten en problemas, tienen un problema legal y cuando cumplen su sentencia los deportan… si fuera un ciudadano americano que tuviera los mismos problemas recibe tratamiento, recibe otra oportunidad y sigue con su vida; sin embargo, a los veteranos que son emigrantes  jamás se les da la oportunidad de ser ciudadanos”, relató Castro. 

El estadounidense destacó además que no existe una cifra oficial de cuántos veteranos ha deportado Estados Unidos, ya que al enviarlos a sus países ninguna autoridad les pregunta si son veteranos.

De acuerdo con Diane M. Vega, de la agrupación Repatriate our Patriots, ellos tienen un registro de 200 veteranos deportados a distintos países, 60 por ciento a México, y solamente en los últimos días se han registrado cinco más que fueron deportados a Ciudad Juárez. 

“Vamos llegando a pueblitos, vamos hablando con gente, llevamos el mensaje a todos. Hay muchos veteranos que nos hemos topado en el camino”, dijo Castro, quien pidió ayer al gobierno de Biden el apoyo para que le permita regresar a Joe Camacho, de 64 años de edad, quien sirvió al Ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam y luego fue deportado a México en 2013.

El originario de Ciudad Juárez cruzó la frontera a los 10 años con su mamá y sus hermanos, luego se convirtió en residente estadounidense y decidió ser militar. 

Actualmente, con una deformación en su mano derecha, daños en el riñón, el corazón y neumonía, el deportado recibe 100 dólares al mes del Gobierno de Estados Unidos, lo cual no es suficiente para atenderse en esta ciudad, en donde vive solo, ya que toda su familia se quedó del otro lado de la frontera.

“Yo no hablaba inglés cuando me enlistaron”, recordó Francisco López Moreno, director y fundador de la agrupación que suma 24 veteranos deportados en Juárez, y quien después de ir a Vietnam, fue deportado en 2003 por Ciudad Juárez. 

“Si no tenemos una solución del gobierno de Biden, vamos a convocar a una junta en Washington el 15 de agosto… hay esperanzas, hubo promesas en la campaña, dijo que los primeros 100 días iba a haber cambios, ahora una orden ejecutiva no ha sido firmada, aparte de eso hay lenguajes que son sospechosos, que dice que si califican o si fueron injustamente deportados por la administración –de Donald– Trump. Entonces, lo que nosotros pedimos es que se arregle el problema inmediatamente”, dijo Castro. 

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