Juárez

Cambia el home office por el arte

Alan decidió renunciar a su trabajo en medio de la pandemia para hacer lo que más le gusta: la pintura

Cortesía / El artista con algunas de sus obras
Cortesía
Cortesía / Alan Marín Quiñónez junto a una de sus obras

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 13 noviembre 2020 | 12:28

En medio de la pandemia de Covid-19, Alan Marín Quiñónez, de 33 años de edad, encontró en la rutina y las largas jornadas de home office el “empujón” que necesitaba para renunciar a su trabajo y dedicarse a hacer lo que realmente le apasiona y lo hace feliz: la pintura. 

“Desde niño me gustaba dibujar, y ya traía en mente esto, pero la cuarentena me dio el empujón para renunciar y dedicarme a pintar”, comentó el fronterizo que renunció a su trabajo en la Universidad Tec Milenio para convertir la pintura en su forma de vida, además de que le ayudó a encontrar un equilibrio emocional y marital.

Cuando comenzó la cuarentena, sus jornadas de home office se convirtieron en jornadas de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche, lo que además de mantenerlo estresado le trajeron otros problemas personales, hasta que decidió renunciar a su trabajo para dedicarse al que hasta entonces era sólo su pasatiempo favorito.

“De junio a la fecha esto ha sido mi día a día, levantarme, pintar, todos, todos los días… es lo que me apasiona y pueden pasar horas y no me doy cuenta”, narró el fronterizo quien agradece a un par de amigos que hace un año le regalaron un set para pintar.

Después de trabajar en Bancomer, BanBajío, la empresa Resuelve tus Deudas y Universidad Tec Milenio, Alan disfruta ahora de crear sus propios cuadros para luego plasmar retratos con acrílico sobre el lienzo, en los que asegura le gusta “reflejar el alma a través de la mirada”.

“Dice mi mamá que desde que estaba en el kínder dibujaba mucho a las Tortugas Ninja, y en la primaria a Dragon Ball y los Caballeros del Zodiaco. Hay amigos de la primaria que todavía conservan los dibujos que les daba. Y hace un año para mi cumpleaños, unos amigos que pintan, Daniel y Miriam, me regalaron unos cuadernos para dibujar, porque en el trabajo siempre me la pasaba dibujando en las hojas recicladas de la oficina, y me ponía a dibujar a mis compañeros o cualquier cosa, a personajes famosos como Iron Man y el Capitán América”, relató. 

Alan ofrece sus pinturas a través de la página de Facebook Cuadros Decorativos Imagen, y aunque la mayoría de las pinturas que le piden son de Frida Kahlo, Buda y leones de colores, lo que más disfruta es pintar retratos. 

“La pintura me ha servido de terapia también, porque yo sufría de ansiedad o depresión, y desde que pinto soy feliz, no tengo lapsos de ansiedad, la pintura me ha ayudado mucho”, aseguró Alan, que es padre de una niña de 4 años de edad. 

hmartinez@redaccion.diario.com.mx