Buscarán a Dena por daños en casa de ‘Mantequilla’ Nápoles

Afectados exigen respuesta por grietas generadas durante trabajos de ampliación en la vivienda de Corral

Miguel Vargas/
El Diario
viernes, 04 octubre 2019 | 06:00
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La familia que se vio afectada por grietas en las paredes de su domicilio durante los trabajos de urbanización en el terreno baldío que ocupó el gobernador Javier Corral Jurado para ampliar el patio de su casa de las calles Costa Rica e Ignacio de la Peña buscará a las autoridades estatales para que respondan por las afectaciones, entre ellas al representante del gobernador, Mario Dena Torres. 

Iván Navarro, hijo del pugilista José Ángel “Mantequilla” Nápoles, consideró ayer lamentable que a pesar de que su vivienda tiene daños estructurales visibles por una obra ordenada por el gobernador del estado, nadie se hace responsable de reparar los daños.

“No somos parte ni nos interesa la disputa sobre el terreno que ustedes (El Diario) dieron a conocer de que si es o no legal que lo haya tomado el gobernador para ampliar su patio; nosotros lo único que queremos es que nos respondan por los daños”, dijo el afectado.

Indicó que buscarán al representante del gobernador, Mario Dena Torres, como otra alternativa para lograr justicia, ya que si el gobernador no hubiera ordenado esas obras, su casa construida con material de adobe no presentaría daños.

Iván vive con su madre Bertha Navarro, viuda del famoso boxeador, en el domicilio de la calle República de Chile 174 de esta ciudad. Su casa queda a espaldas del terreno baldío que se encuentra en el numeral 179 de la calle Costa Rica.

Este último predio, que fue el que se limpió usando maquinaria pesada, ya forma parte de la propiedad del gobernador después de que construyó bardas y lo adjuntó a su casa, pero actualmente lo reclama en un juicio intestamentario José Ricardo Castro, nieto de Francisca Muñiz Viuda de Pérez, ya fallecida, quien aparece como dueña en las escrituras del Registro Público de la Propiedad.

Navarro dijo que desde hace tres meses que comenzaron los trabajos atrás de su casa, sus paredes se agrietaron porque tumbaron la barda vieja que dividía las dos fincas para instalar una nueva más elevada de bloques.

En el cuestión de seguridad la obra les benefició ya que habían sufrido robos porque la parte posterior de su vivienda estaba en ruinas y los ladrones brincaban hacia su patio en un par de ocasiones e ingresaron a robar al domicilio, señaló Iván.

Pero el uso de maquinaria pesada provocó que su casa “pagara” las consecuencias. Desde un inicio de la obra, reclamaron a los trabajadores contratados por el gobernador, pero nunca obtuvieron respuesta, dijo.

Comentó que tanto él como su madre decidieron hacer público el reclamo a través de El Diario para poner en evidencia que nadie se ha hecho responsable de las reparaciones, pero ni así se les han acercado para llegar a acuerdos, hasta la tarde de ayer.