Juárez

Bebés en pasillos corona crisis en Salud

Hasta se han quedado sin custodios

El Diario

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

domingo, 09 febrero 2020 | 10:26

Ciudad Juárez.- El traslado de la atención de recién nacidos a pasillos del Hospital de la Mujer se suma a otras crisis documentadas en el Sector Salud de Ciudad Juárez. Protestas y paros laborales ya enmarcan los primeros meses de este 2020.

Apenas el pasado miércoles trabajadores de Servicios de Salud entraron en paro laboral por el “pésimo” mantenimiento de las calefacciones de los centros de salud.

Además, el 16 de enero el Hospital Infantil de Especialidades suspendió la atención médica a seis niños con cáncer y sólo hasta que los padres de familia alzaron la voz a través de El Diario les reanudó los servicios oncológicos, días después.

Personal del Hospital de la Mujer proporcionó el viernes un video que muestra que la semana pasada al menos tres recién nacidos, aún en máquinas de incubación, fueron colocados entre el pasillo del nosocomio y el área de cuneros de transición, designada para la estabilización temporal de los bebés pero no para su completo tratamiento.

El 2019 marcó al Sector Salud por deudas millonarias a proveedores, carencias de insumos y medicamentos, licitaciones desiertas y decenas de protestas de personal médico.

El 6 de marzo de ese año galenos del Hospital General denunciaron en rueda de prensa suspensión de cirugías, retrasos en la atención y falta de material para ejercer correctamente su profesión.

Tras la presión mediática, el gobernador Javier Corral anunció cargamentos con medicamentos e insumos para Juárez, que arribaron aquí del 14 de marzo al 10 de abril, se documentó.

Mientras médicos subsistían con lo enviado, a finales de mes los adeudos estatales a proveedores de hospitales causaron que algunos de ellos se retiraran, como el servicio de contenedores de basura.

Pese a que Corral anunció que invertiría “lo que se requiera” para el abastecimiento, personal de Salud reclamó que los envíos prometidos sirvieron sólo para sobrevivir, y lanzaron una nueva protesta.

El servicio de Urgencias del Hospital General fue cerrado al público del 6 al 8 de mayo y reabierto tras una presunta presión de abogados del Ichisal.  

Cercano a dichos días, los hospitales se quedaron sin custodios por falta de pagos. Igual que con los contenedores, el Estado fue incapaz de costear al proveedor, quien se retiró. Al 10 de junio se agudizó el acumulamiento de basura a ras de suelo en los hospitales, que ya carecían de protección capacitada exponiendo a los derechohabientes a delitos como asaltos, documentados por El Diario.

El 12 de julio la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) visitó los nosocomios. Constó que el Hospital Infantil y el Civil Libertad operaban con un déficit de 52 y 72 por ciento, mientras el De la Mujer tenía un 60 de abasto y el General rondaba el 80, por lo que se giró un oficio al Estado para que diera solución inmediata.

No fue sino hasta al 30 de septiembre –mientras en la Jurisdicción Sanitaria II se colocaron mantas en las que se exigía mejores condiciones para la salud– cuando diputados de la Comisión de Salud y funcionarios iniciaron mesas de trabajo que se extendieron hasta noviembre, y ni así hubo resultados.

Aún en diciembre, la falta de comunicación por el cierre anticipado de convenios por el Insabi provocó un paro en el Hospital de la Mujer.

Aunque algunas de las deficiencias referidas ya fueron subsanadas por las autoridades locales de Salud, la centralización de los recursos en la ciudad de Chihuahua y el desinterés de ahorros del Estado mantienen famélico al Sector Salud de esta frontera.