Juárez

Atiende albergue heridas de migrantes

Llegan a Palomas con llagas y hasta en sillas de ruedas, narra pastor

Cortesía Tierra de Oro / Extranjeros en el albergue Tierra de Oro, ubicado en Puerto Palomas
Cortesía Tierra de Oro / Algunos presentan lesiones en los pies
Cortesía Tierra de Oro / Migrante con fracturas

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 29 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Después de haber cruzado por el desierto entre Ciudad Juárez y Agua Prieta, Sonora, todos los días entre 70 y 90 migrantes son expulsados de Estados Unidos a través de Puerto Palomas de Villa, a donde llegan deshidratados y muchas veces heridos tras haberse caído del muro, informó el pastor Rosalío Sosa, fundador del albergue Tierra de Oro. 

Llegan sin dinero, sin ropa, pero además “se pierden cuatro, cinco, hasta nueve días en el desierto, así que llegan deshidratados, con los pies llenos de llagas, a los que les va bien; a los que les va mal, se han caído del muro, han llegado con los pies rotos, en sillas de ruedas. Parece hospital, parece zona de guerra, los mismos compañeros los llevan cargando porque ni siquiera una silla de ruedas les prestan allá –en Estados Unidos–, ni les dan atención médica”, narró el estadounidense. 

Dijo que mínimo llegan nueve personas por semana con lesionados graves, y todos los días reciben a migrantes con llagas en los pies, quienes son atendidos las 24 horas del día por una enfermera que contrató el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), de enero a junio de 2021.

El albergue Tierra de Oro abrió sus puertas a finales de febrero de 2020, al notar el incremento de migrantes en el pueblo ubicado a 157 kilómetros de Ciudad Juárez, sin saber entonces que a partir del 20 de marzo el gobierno de Donald Trump comenzaría con la expulsión inmediata por dicha frontera, bajo el llamado Título 42. 

“Ahorita estamos en capacidad máxima, llegan de  70 a 90 retornados por el Título 42 diariamente. Antes teníamos que nada más a las 8:00 de la noche podían llegar, pero ya luego nos empezaron a llegar a todas horas del día, entran y salen. Unos se quedan tres días, otros una semana, y así se la llevan, y luego están llegando familias, a veces nos llegan mamás con niños”, informó el pastor. 

Dijo que “cómodamente podían entrar entre 40 personas, pero nos prestaron un edificio en la parte de atrás y tenemos dos carpas (donadas por la Organización Internacional para las Migraciones). Y no dejamos a nadie afuera, el chiste es que no se queden en la calle, porque antes no había albergue y la gente se quedaba en la plaza, en las calles”, recordó. 

Mientras que todos los días Ciudad Juárez recibe a más de 100 migrantes expulsados de Estados Unidos, de Guatemala, Honduras y El Salvador, a Puerto Palomas de Villa el gobierno de Joe Biden envía a personas de distintas nacionalidades, pero en las últimas semanas se trata principalmente de mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños y hondureños. 

El pastor explicó que Estados Unidos y México hicieron un convenio, en donde solamente por tres puntos en el Estado de Chihuahua pueden retornar a migrantes: Ojinaga, Ciudad Juárez y Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión. 

Las personas que ingresaron a Estados Unidos desde la frontera entre Agua Prieta, Sonora y Douglas, Nuevo México, hasta la frontera entre Ciudad Juárez y Sunland Park, son expulsadas o deportadas por el poblado que colinda con Columbus, Nuevo México. 

hmartinez@redaccion.diario.com.mx