Juárez

‘Arte es lo que tengo que hacer’

Israel Gómez recorre la periferia de Juárez en busca de elementos naturales que le permitan crear sus piezas de cerámica

Omar Morales / El Diario de Juárez / El escultor revisa una de sus piezas
Omar Morales / El Diario de Juárez / El escultor vacía una mezcla en un recipiente
Omar Morales / El Diario de Juárez / Da cursos en su local ubicado en la calle Coyoacán

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

miércoles, 21 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Durante distintos días de la semana, mientras el sol se asoma por el oriente o comienza a esconderse entre los cerros del poniente, Israel recorre las periferias de esta ciudad fronteriza en busca de un elemento natural que, después de horas de trabajo, da vida a su obra artística: piezas de cerámica. 

Después de recolectar diversos tipos de arcilla, Israel regresa a su taller, sobre la calle Coyoacán, y trabaja los elementos recogidos del suelo. Vierte la arcilla al interior de botes con agua y espera, a veces horas o días, a que concluya un proceso natural de decantación. 

Una vez que el sólido se separa del líquido, comienza una vez más el reloj de la espera, pero en esta ocasión para “cuajar” el barro: sobre un molde de yeso recubierto con tela se deja reposar. Al ser un proceso completamente artesanal, el tiempo depende de la hora del día, la humedad en el ambiente y, por lo tanto, del clima. 

Luego de un proceso de amasado, el cerámico está listo para trabajarse y dar forma a distintas piezas que, después de un proceso de secado, ingresan a un horno para ser cocidas a altas temperaturas. Finalmente, lo que inició como polvo de Ciudad Juárez termina como una obra artesanal. 

Apuesta artista por lo local

Israel Gómez, de 31 años, incursionó por primera vez en el mundo de las artes plásticas cuando tenía 15 años. En aquel entonces vivía en Estados Unidos y un primo lo inscribió en un curso de “Ceramic”, este fortuito acercamiento terminó por forjar su oficio y, en el 2018, hacerlo acreedor del Premio Nacional de la Cerámica. 

“El arte es lo que tengo que hacer”, se dijo a sí mismo y, entonces, tomó sus cosas y regresó a Ciudad Juárez donde cursó una carrera técnica en artes plásticas en el Centro Municipal de las Artes (CMA); sin embargo, con el tiempo depuró su línea: se concentró en la escultura y, en particular, en la cerámica. 

“Comencé a hacer una arqueología local, buscando las arcillas de la zona. Es lo que más me ha gustado, trabajar con lo local es la forma en que podemos incidir en la identidad”, cuenta Israel, quien recolecta bentonita, arenas, fósiles y conchas de la periferia juarense. 

Su trabajo también ha cruzado al otro lado del Atlántico, en el 2016 por medio de la fotógrafa Teresa Margolles una de sus piezas se mostró en la Bienal de Berlín, Alemania. “La Gran América” fue el nombre con que la artista bautizó la obra del juarense. 

Sin embargo, Israel también lleva su trabajo a la comunidad: desde el 2011 comenzó a impartir talleres en los que enseña distintas técnicas de cerámica. El primer curso lo brindó gracias a recursos recibidos por medio de una beca, luego trabajó de forma independiente. 

La experimentación le dio sus principales herramientas de conocimiento y si bien se inclina por los materiales locales, no condiciona su obra a ellos. Israel tiene dos líneas de producción: una comercial, en la que de ser necesario importa materiales de otros lados; una artística, hecha con producto local. 

Actualmente imparte talleres de cerámica al interior de su local, en la calle Coyoacán de la zona Centro, en los que además de enseñar técnicas de construcción también invita a sus aprendices a explorar los lugares arcillosos de la región. Los interesados pueden contactarlo por medio de sus páginas oficiales de Facebook o Instagram donde aparece como “Israel Gómez Mares”.