Juárez

AÍsla Casa del Migrante a más de 230 personas

Quienes salían a trabajar ya no lo hacen, para evitar contagios

Hérika Martínez Prado/
El Diario

miércoles, 25 marzo 2020 | 06:00

Para prevenir el contagio de coronavirus (Covid-19), la Casa del Migrante de Ciudad Juárez mantiene aislados a más de 230 huéspedes, ocho de ellos en la Casa de Ejercicios Espirituales, informó su director, Francisco Javier Calvillo. 

De acuerdo con el sacerdote, el albergue católico decidió recibir desde la semana pasada a los mexicanos deportados de Estados Unidos y a los extranjeros que fueran retornados por el Gobierno de Donald Trump para que esperaran aquí su asilo político, así como a quienes regresaran después de acudir a su audiencia en El Paso. 

Hasta ayer se tenían a ocho integrantes de tres familias centroamericanas en la Casa de Ejercicios Espirituales de la Diócesis de Juárez, ubicada a espaldas del albergue, donde permanecerán por precaución, aunque ya fueron revisados por un doctor. 

En la Casa del Migrante permanecen actualmente más de 220 extranjeros, quienes ya no salen a trabajar para evitar un contagio al tener contacto con el exterior, explicó el sacerdote, que pidió el apoyo de la comunidad binacional que pueda donarles cloro, cubrebocas y gel antibacterial. 

Exhorto al Gobierno federal

Como presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Movilidad Humana, el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, le pidió al Gobierno federal tomar “una postura sin ambigüedades”, que genere protocolos eficaces y de prevención, que los albergues federales reciban a los migrantes mexicanos y que Derechos Humanos vigile la protección de los migrantes y repatriados.

“Estamos ante una situación compleja por el temor, la inseguridad y la rapidez de propagación del coronavirus que ha llevado al cierre de muchas instituciones. Sin embargo, observamos que esta situación ha generado una baja considerable en la economía… En el ámbito de la migración hemos constatado una significativa reducción de los flujos migratorios desde el sur hacia el norte, al igual que un estancamiento en los procesos de asilo en los Estados Unidos, por lo que las personas retornadas en el programa de protección a migrantes y los solicitantes de asilo se están quedando estancados en la frontera norte”, se lee en la carta pública.

La Iglesia Católica de México se dijo preocupada por las medidas anunciadas por el Gobierno de Estados Unidos que le permitirá expulsar del país a los migrantes indocumentados sin ningún período de detención ni el debido proceso.

“El Covid-19 es un virus que no tiene fronteras ni requiere de visa o pasaporte. Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos que no cesa las deportaciones, deportará también el coronavirus por la puerta ancha y con el consentimiento del Gobierno mexicano. Lamentablemente nos encontramos con una frontera frágil en cuanto a la carencia de controles sanitarios eficientes y permanentes; una frontera muy vulnerable por la falta de una clara y eficaz política de prevención por parte del Gobierno mexicano”, alertó el obispo.

Ante ello, exhortó al Gobierno federal a implementar medidas de control sanitario que conduzcan a una reducción del riesgo.

En los lugares donde se han implementado los albergues federales, como el Centro Integrador para Migrantes “Leona Vicario” en esta frontera, es urgente que estos contribuyan con la atención a los connacionales repatriados, pues estos albergues cuentan con mayor espacio, estructura y recursos para la atención de la población migrante, pidió. 

“Exigimos a la quinta visitaduría de la Comisión Nacional de los Derechos humanos de vigilar con firmeza la protección de los derechos de las personas migrantes y repatriadas, así como los que se encuentran en los programas de solicitud de asilo en Estados Unidos o de Refugio en México para que les sean garantizados sus derechos, especialmente con lo que se refiere al derecho a la salud durante este tiempo de mayor riesgo”.

La Pastoral de la Movilidad Humana también pidió al Instituto Nacional de Migración garantizar el estricto cumplimiento de los protocolos de repatriación en los distintos puntos fronterizos para asegurar la protección de los retornados del programa, y firmeza frente al Gobierno estadounidense en relación a los mecanismos de deportación donde se garantice a los migrantes y solicitantes de asilo, el debido proceso.

Pospone CBP audiencias

Pese a las restricciones que implementó desde el fin de semana, Estados Unidos no suspendió el acceso a los migrantes retornados que acuden a sus citas, sólo pospuso su día de audiencia, según lo informado por los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a los propios migrantes en el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe.

El cierre parcial terrestre en las fronteras de Estados Unidos con México dio incertidumbre a los extranjeros que fueron devueltos a México y que tienen audiencias programadas en la Corte de Inmigración de El Paso antes del 20 de abril, por lo que ayer algunos comenzaron a acercarse al cruce internacional.

Adilson, su esposa y sus dos hijas, son originarios de Honduras y desde hace nueve meses viven en Ciudad Juárez tras haber sido retornados por el Gobierno de Donald Trump a Ciudad Juárez, para que esperen aquí su proceso de asilo político bajo el programa “Permanecer en México” o “Quédate en México”, de los llamados Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés). 

Ellos tenían su cita hoy ante la Corte, por lo que tenían que presentarse en el puente internacional a las 4:30 de la mañana, pero ante la confusión decidió acudir a preguntar ayer a los agentes de CBP, quienes le informaron que sí podrán cruzar la frontera, pero hasta el viernes, ya que sólo se pospusieron las citas.

Aunque desconocen si el viernes se presentarán ante el juez o únicamente recibirán una nueva cita, ellos acudirán para continuar con su petición de asilo, ya que si faltan a la audiencia se les cancelaría el proceso y se giraría una orden contra ellos. 

Según estadísticas del Instituto Nacional de Migración (Inami), hasta el 19 de marzo habían sido retornados mil 781 extranjeros, 94 por ciento de ellos hispanoparlantes y seis por ciento brasileños. 

En el caso de la Casa del Migrante, quienes salgan del albergue para acudir a su cita a Estados Unidos regresarán al refugio católico pero serán aislados del resto de los migrantes durante 14 días, con el fin de prevenir el contagio. (Hérika Martínez Prado)

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