Juárez

Agua del Valle depende de tratado internacional

Según el Plan Estatal Hídrico 2040, la región presenta un déficit en la disponibilidad del recurso, además de que el uso agrícola y acuerdos limitan su aumento

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez

viernes, 09 octubre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Como el agua del río Conchos, la que Estados Unidos entrega del río Bravo al Valle de Juárez depende de un tratado internacional que data de 1906 y, entre ambos caudales, forman la cuenca en la que están las principales ciudades del estado, como esta frontera, Chihuahua, Delicias, Parral, Jiménez, Camargo y Ojinaga.

De acuerdo con el Plan Estatal Hídrico 2040, sin embargo, la región presenta un déficit en la disponibilidad del recurso, además de que el uso agrícola y el tratado internacional de 1944 limitan el aumento del mismo y dificultan que estos ríos pudieran tener uso público.

“Una de las cuencas más importantes dentro del estado es la del río Conchos-río Bravo, la cual pertenece a la subregión hidrológica ‘seis tributarios’ que presenta un déficit de disponibilidad de 936.66 hm3 (hectómetros cúbicos)”, dice el plan.

“Lo anterior limita su crecimiento, ya que el déficit se debe a que su agua superficial está comprometida por el tratado internacional de aguas de 1944 entre México y los Estados Unidos y por las concesiones a los distritos de riego de la región”, agrega el documento, difundido por el Gobierno del Estado en 2019.

El agua del río Conchos se convirtió en noticia nacional este año, luego de que agricultores del Distrito de Riego 005 –con 73 mil hectáreas en la zona de Delicias– protestaran contra la extracción de agua de las presas de la región por parte del Gobierno federal, que argumenta una obligación del tratado de 1944 por cumplir con el presente quinquenio de entrega a Estados Unidos.

En esta frontera, gracias al acuerdo con el vecino país –o Convención de 1906– el caudal del Bravo abastece con hasta 74 millones de metros cúbicos anuales al Distrito de Riego 009, formado por más de 20 mil hectáreas –ocho mil 531 regadas hasta 2018– ubicadas a lo largo de los municipios de Juárez, Praxedis G. Guerrero y Guadalupe.

“Dicen que si le quitan el agua de allá (del Conchos), pues los americanos van a decir ‘bueno, pues nosotros también les quitamos el agua (…) ahí es donde va a estar el problema”, dijo Rodrigo Torres, presidente del comisariado ejidal de Tres Jacales, en el extremo oriente de Juárez.

En un recorrido en esta zona fronteriza –que además presenta índices delictivos atribuidos al crimen organizado–, agricultores y autoridades señalaron que, si bien no hay un conflicto por el agua, sí hay poca capacidad del Gobierno federal para vigilar su buen uso.

Esto, se informó, debido a que el recurso se aprovecha en mayor proporción por parte de los agricultores con los sembradíos más cercanos a la mancha urbana, agotando el caudal conforme avanza hacia el valle bajo, donde, ante la escasez, se riega con pozos a costa del acuífero Valle de Juárez, de por sí sobreexplotado.

“La Conagua (Comisión Nacional del Agua) tiene sus vigilantes, sus ‘canaleros’, sus ciclos de cuánto le toca a cada agricultor, pero no lo hacen como debe ser porque son muchos agricultores y muchas veces el ‘canalero’ que anda ahí no se da abasto por la superficie”, dijo en entrevista anterior Rafael García, analista de la dirección de Desarrollo Rural del Gobierno municipal de Juárez.

En el recorrido de este medio se observó también, en Praxedis G. Guerrero, la colocación de una barrera de arena bloqueando el flujo en uno de los ramales del canal de irrigación que, al concluir la entrega del agua del tratado de 1906, conduce aguas residuales.

De acuerdo con Fidel Urrutia, encargado de la oficina de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado en la zona Norte, la denuncia del bloqueo del caudal fue enviada desde la zona junto con una petición de intervención de la Conagua.

La oficina local de la dependencia federal, sin embargo, se encuentra sin titular desde el pasado 30 de septiembre, cuando Miguel Núñez dejó el cargo en medio de los cambios anunciados por el presidente Andrés Manuel López Obrador desde el 24 de septiembre.

“Aún no se atiende (la queja por el bloqueo), porque, yo creo, como se fue el ingeniero Núñez, hay un encargado de la oficina que es provisional”, dijo Urrutia ayer.

En la Conagua, no se localizó la tarde de ayer al encargado temporal, Emmanuel Sías.

Días antes de su salida, Núñez había planteado en entrevista con este medio que la problemática de reclamos en el Distrito 009 se presenta cuando hay restricciones en el volumen de agua recibido del tratado internacional de 1906, que a su vez determina la cantidad que se debe extraer de manera subterránea en el Valle.

“El problema es que, cuando hay restricciones, por un lado, el gasto de las aguas residuales no es el necesario para suministrar agua a todas las parcelas, y si se viene la problemática, tienes que hacer otras acciones, operar con más pozos profundos”, dijo Núñez el 22 de septiembre.

“Porque en el distrito hay aguas residuales, agua del tratado y pozos profundos; cuando hay agua de la convención, con las aguas residuales operamos; los pozos no operan. Pero cuando tenemos restricción, tenemos aguas residuales, que no cambian, y la variación de los pozos fluctúa en relación a las aguas del tratado”, agregó.

srodriguez@redaccion.diario.com.mx