Juárez

Afectan bebidas alcohólicas al sistema inmunológico: CIJ

Se consideran uno de los principales factores de riesgo de discapacidad y muerte prematura

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

viernes, 13 noviembre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— El consumo de bebidas alcohólicas afecta el sistema inmunológico de las personas, por lo que se recomienda no tomar en exceso como medida de prevención para no contraer enfermedades, dijo la directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en esta ciudad, Rosario Olivia Caraveo Villalobos.

Además, el consumo de alcohol afecta en todas las áreas en que se desenvuelve una persona, la laboral, familiar y social, porque cuando consumen en exceso los efectos son muy drásticos y a veces generan problemas de violencia, dijo Caraveo al comentar que el próximo domingo se conmemora el Día Nacional contra el Uso Nocivo de Bebidas Alcohólicas.

Explicó que el consumo de alcohol se considera uno de los principales factores de riesgo de discapacidad y muerte prematura, provoca dependencia y su consumo excesivo se asocia con más de 200 enfermedades y lesiones, además de que es responsable de causar problemas y daños sociales, mentales y emocionales.

En México, indicó, el consumo de alcohol per cápita es de 4.4 litros por año; sin embargo, el patrón de consumo se caracteriza por ser excesivo, es decir, se consumen grandes cantidades en períodos cortos, principalmente los fines de semana.

Caraveo Villalobos dijo que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, el 71 por ciento de la población consumió alcohol alguna vez en su vida y el 33.6 por ciento reporta un consumo excesivo en el último año, pero el 40 por ciento de los jóvenes de entre 12 y 17 años han consumido alcohol alguna vez en su vida y un 15.2 por ciento tienen un consumo excesivo.

De acuerdo con esa encuesta, el consumo de alcohol ha tenido un aumento significativo en los jóvenes, pues en el 2011 se registró un 4.3 por ciento y para el 2016 se incrementó al 8.3 por ciento.

La directora del CIJ dijo que en esta frontera el consumo de bebidas alcohólicas es más alto entre la población de los 15 a 19 años, pero se ha detectado que la mayoría de los usuarios que solicitan apoyo de especialistas, lo combinan con alguna droga.

Caraveo dijo que, aunque ya lo han señalado en otras ocasiones, este problema lo tienen personas de todas las clases sociales, residentes en distintos puntos de la localidad y de diferentes edades, en su mayoría varones.

Dijo que también ha crecido la afluencia de mujeres que piden el apoyo del Centro de Integración Juvenil para dejar de consumir alcohol, una situación que años atrás predominaba en los hombres.

Indicó que el problema del consumo de bebidas alcohólicas en la mujer se ha destapado en los últimos 15 años, pues antes se ocultaba más y se le consideraba casi exclusivo de los hombres; se trata en su mayoría de damas en el rango de edad de los 17 a los 35 años.

La directora explicó que en las pláticas que imparten como parte de las acciones de prevención contra las adicciones se dan a conocer los factores de riesgo y protección de daños, a la vez que se les invita para que acudan a la institución a recibir el tratamiento médico y psicológico adecuado, tanto para personas jóvenes como ya maduras.

La orientación actualmente es de manera virtual y con citas en las oficinas del CIJ, comentó.

Caraveo Villalobos dijo que el consumo de esta bebida provoca a corto plazo la relajación, la euforia, desinhibición de algunas conductas sociales, la somnolencia, lentitud para reaccionar, confusión y disminución del apetito, entre otras, pero a largo plazo causa enfermedades hepáticas, gastrointestinales, trastornos psiquiátricos y neurológicos, trastornos de ovulación en mujeres y enfermedades cardiovasculares.

“El alcohol no cambia al mundo, sólo cambia cómo el mundo te ve a ti”, es una frase que con insistencia se les dice a los niños y jóvenes que asisten a las pláticas del Centro de Integración Juvenil, dijo Caraveo.