Juárez

Abara: paseños que trabajan por migrantes

Voluntarios aportan recursos y tiempo para favorecer a solicitantes de asilo que aguardan en ambos lados de la frontera

Cortesía

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 16 abril 2021 | 06:18

Ciudad Juárez— Con dotación de recursos y desarrollo de proyectos sociales, la organización estadounidense Abara trabaja por el bienestar de los migrantes dentro y fuera de los refugios de Ciudad Juárez y El Paso, por lo que actualmente busca voluntarios. 

“Nos enfocamos principalmente en donar los suministros necesarios, como kits de higiene personal y alimentos. También invertimos bastante en proyectos como remodelación e infraestructura en los albergues y ayudamos con despensas a quienes rentan una casa”, informó la activista Blanca Castillo.

Abara, que significa “vado” en lengua semítica, es decir, un camino en desarrollo o un lugar natural donde un río es lo suficientemente poco profundo para cruzar, es una organización de El Paso, que trabaja desde hace cuatro años en la vecina ciudad y hace dos cruzó la frontera para ayudar en Juárez, con el inicio del programa “Quédate en México” de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés). 

“Nuestro deseo es cultivar un espacio donde las personas se muevan con humildad a través de las divisiones, aprendan unos de otros y aborden conjuntamente preocupaciones urgentes en el amor”, destaca la organización a través de su página de Internet, https://www.abarafrontiers.org/

Abara ha apoyado aquí en los 20 espacios de la Red de Albergues en Ciudad Juárez: actualmente lo hace en Aposento Alto, El Buen Samaritano, Alabanzas del Rey, Frontera de Gracia, Pan de Vida y el hotel filtro.

La organización dirigida por el estadounidense Sami Dipasquale ayuda con necesidades específicas a los albergues, como la instalación de un aire acondicionado en El Buen Samaritano, el pago de gasolina y entrega de despensas al albergue Frontera de Gracia, un proyecto de almacenamiento de agua en Pan de Vida y la ayuda en el pago de servicios como luz y gas y la remodelación de los espacios para que sean seguros y cómodos para recibir a más gente. 

Blanca Castillo trabaja además en programas sociales dentro de los refugios, dando clases de arteterapia en el Centro Integral de Atención a Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes “Nohemí Álvarez Quillay”, en donde resguardan a menores migrantes no acompañados.

“En El Buen Samaritano tenemos un taller de costura, lo elaboramos como proyecto para apoyar específicamente a las mujeres migrantes, ya que ellas no pueden salir del espacio por cuidar de sus niños, y ayudó bastante durante la pandemia”, relató la activista sobre el albergue en el que también ofrecen clases de inglés a través de voluntarios. 

En coordinación con Hope Border Institute (Instituto Fronterizo de la Esperanza), los integrantes de Abara le dan la bienvenida a los extranjeros que ingresan a Estados Unidos bajo el programa MPP, para continuar con su proceso de asilo político. 

hmartinez@redaccion.diario.com.mx