Juárez

Video: 10 años del ataque a fotógrafos de El Diario

'Ya se cumplen 10 años del ataque en donde nuestro compañero Luis Carlos Santiago perdió la vida y yo resulté herido', recuerda el fotoperiodista Carlos Sánchez

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

jueves, 17 septiembre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— “Ya se cumplen 10 años del ataque en donde nuestro compañero Luis Carlos Santiago perdió la vida y yo resulté herido, aún me sigo preguntando por qué fuimos agredidos, ¿cuál fue el motivo?, lo que sí sé es que estábamos en el lugar equivocado y hoy agradezco a Dios de que pude salir vivo, lamentablemente él no lo logró”, fueron las palabras del fotoperiodista de El Diario, Carlos Sánchez al recordar el lamentable suceso.

El crimen se registró a las 14:40 horas del 16 de septiembre de 2010, en el estacionamiento del centro comercial Río Grande Mall, donde la víctima conducía un vehículo Platina color gris hasta que otro automóvil se le emparejó y abrió fuego con un arma calibre 9 milímetros, de uso permitido en México exclusivamente para el Ejército y fuerzas armadas.

“Ese día estuvimos en el periódico en un curso de fotografía, y al terminar nos pidieron que saliéramos juntos a trabajar en un vehículo que le prestaron a Luis Carlos, un Nissan Platina, color gris”, relató Carlos.

“Yo no lo conocía mucho, apenas tenía tres semanas de haber entrado como practicante al periódico, él tenía como ocho meses también como becario, ese día hicimos un recorrido para tomar fotos, fuimos al Centro a sacar imágenes urbanas, después nos trasladamos a El Chamizal, a él le gustaba tomar fotos de la bandera por el mes patrio. Prácticamente ahí nos conocimos porque me estuvo platicando de sus sueños como fotógrafo y lo que quería hacer más adelante, totalmente una persona con amor por la cámara y al periodismo”, continúo.

“Ya de regreso pasamos por enfrente del periódico y Luis Carlos me preguntó que si llegábamos de una vez o le seguíamos para tomar más fotos, al final fuimos a Río Grande, buscamos un cajón para estacionar el carro y cuando encontramos uno, un carro blanco nos ganó, fue entonces que él le dio de reversa fue cuando otro auto se nos emparejó, no nos dimos cuenta de dónde salió, nunca nos fijamos que nos seguían o algo y sin decir nada accionaron el arma”, dijo.

“No alcancé a ver casi nada, yo venía de copiloto, no supe qué carro fue o cómo era la persona,  lo único que vi fue la mano y el arma. Yo me agaché en el asiento y escuché los disparos, sólo me agaché y le dije a Carlos que le diera al carro, fue cuando sentí que el auto se fue solo de reversa hasta chocar con otros que estaban estacionados”, recordó.

Al no poder abrir la puerta del vehículo, en un momento de adrenalina para salvar su vida, Carlos decidió salir por la ventana del automóvil para posteriormente correr hacia el interior del centro comercial. 

“Sólo salí corriendo sin voltear hacia atrás por el miedo, en ese momento no sabía que estaba pasando o si me habían disparado, creo que en realidad en el fondo sí sabía que estaba herido, pero me movió más la adrenalina, el cuerpo se sentía muy caliente; cuando entré al centro comercial comencé a ver la sangre correr por mi brazo y comenzó a faltarme la respiración, fue cuando empecé a pedir ayuda hasta que en una estética llamaron a la ambulancia”, dijo.

“Llegaron los guardias y me cargaron, fue cuando empecé a ver borroso, además de que ya estaba muy débil, la verdad pensé que en ese momento me iba a morir, ya no podía respirar bien. No sé cuánto tiempo transcurrió para que llegaran los paramédicos, pero cuando fui atendido sentí un alivio”, agregó.

“Durante todo ese tiempo no podía dejar de preguntarme por qué nos habían atacado, recordaba que mi compañero no pudo salir, y yo sabía que él estaba muerto porque recibió los impactos más de cerca”, explicó.

Tras el ataque, Carlos recibió un impacto de bala en su hombro izquierdo, así como uno más en el mismo lado a la altura del abdomen, perforando parte de su pulmón; además de un roce de bala en la cabeza.

“Recuerdo al lugar los primeros en llegar además de los paramédicos fueron agentes de la Policía Federal para preguntarme datos del hecho, después llegaron mis compañeros del periódico Lucio Soria y Luz del Carmen Sosa. Realmente en ese momento no me di cuenta de la magnitud hasta que vi las imágenes que levantaron mis compañeros, yo tenía 18 años, Luis Carlos tenía 21 y ese día estábamos contentos porque nos habían pedido papeles para entrar a trabajar de lleno a El Diario”, dijo.

Desde el primer año del crimen, este medio reportó a la Fiscalía General del Estado (FGE) que había dejado sin avances la carpeta de investigación 23277/10, omitiendo incluso la revisión de las imágenes grabadas en la memoria de una cámara Nikon que usó el propio Santiago. 

“En este caso, al igual que en muchos otros, la investigación no ha tenido un seguimiento, siendo la familia de Luis Carlos los que tienen la mayor incertidumbre. Durante los primeros meses después del ataque yo fui a declarar ante las autoridades todo lo que pasó, después pasó un año, luego dos, tres, y a la fecha han pasado 10 años, donde no hay detenidos y no sabemos nada del caso”, comentó.

Luego del ataque, Carlos pasó cinco días hospitalizado y cinco meses en recuperación, para después reincorporarse como fotorreportero de El Diario.

“Hasta la fecha, yo no he sabido por qué pasó, no tengo ni idea, son muchas versiones las que se dijeron, pero aún ignoro el motivo que tuvieron para agredirnos, sólo sé que estuve en el lugar equivocado y doy gracias a Dios que estoy vivo. No ha habido justicia, sé que Dios es el que hizo o hará justicia”, concluyó.

elara@redaccion.diario.com.mx