‘Olvidan’ mantenimiento a paraderos del Vivebús

Se deslindan de tarea gobiernos estatal y local, así como fideicomiso y concesionaria; sólo se da seguimiento a la ruta de 31.8 km

Javier Olmos/
El Diario
domingo, 10 febrero 2019 | 06:00

Durante los últimos dos años, la primera ruta troncal del transporte semimasivo –que sigue inconclusa desde el inicio de sus operaciones en noviembre de 2013– carece de mantenimiento, lo que se refleja en el deterioro de la infraestructura a lo largo del eje vial Juan Gabriel y el bulevar Zaragoza.

En un recorrido se constató que los paraderos no cuentan con iluminación durante las noches, se encuentran vandalizados y dañados por accidentes viales; el carril confinado, en tramos, tiene los vialetones destruidos; mientras que las 43 terminarles están sucias y presentan la pintura carcomida.

“En la noche no hay luz, entro a las cuatro de la mañana y a veces me tengo que esconder porque me da miedo que llegue un loco a tratar de asaltarme”, dijo a El Diario una mujer que se desempeña como guardia de seguridad de una empresa privada asignada a un paradero ubicado en el eje vial Juan Gabriel.

La trabajadora señaló que la empresa Integradora de Transporte (INTRA), que tiene la concesión del servicio, tiene descuidadas las instalaciones y no tienen ni agua para hacer limpieza, que asegura hace por su cuenta para mantener su espacio.

En tanto que el Gobierno estatal, el Fideicomiso Auto Sustentable Ecobús Juárez y la concesionaria se reparten la responsabilidad de darle mantenimiento a los 31.8 kilómetros de la ruta.

“A la vuelta de los años, a las estaciones no se les ha dado mantenimiento porque el fideicomiso no tiene recursos ni facultades”, dijo José María Fernández Sigala, secretario técnico del fideicomiso.

El funcionario señaló que es el Estado el encargado de darle mantenimiento porque se trata de infraestructura pública, lo que fue refutado por el coordinador de Gabinete en la frontera, Mario Dena, quien afirmó: “La ruta misma, los concesionarios, la compañía es responsable. Se llama INTRA, creo”.

Y luego agregó: “Pregúntales a ellos”.

Fernández Sigala dijo que aunque el servicio deja hasta 9 millones de pesos mensuales por un cobro promedio de 7 pesos a los 45 mil usuarios que usan el servicio diariamente, “apenas salen tablas” para pagar los costos de operación, por lo que resulta imposible asumir los gastos de mantenimiento.

“Tenemos que hacer una reingeniería para que sea más atractivo, el fideicomiso no tiene recursos propios”, mencionó.

Datos aportados por el funcionario estatal indican que el transporte antes llamado Vivebús es usado diariamente por 45 mil usuarios. Según el cálculo de Fernández Sigala, quien no comprobó el monto de los ingresos, la suma anual de recaudación alcanza los 108 millones de pesos.

A decir del secretario técnico del fideicomiso, la operación del Ecobús no es negocio para el Estado ni para los concesionarios.

“Lo que entra se invierte en la misma operación del servicio y no quedan ganancias. Haga de cuenta que salimos tablas, la tarifa del Vivebús no se ha actualizado en los últimos dos años”, afirmó.

El Diario documentó que las condiciones de la estación Aserraderos, pese a ubicarse en sentido de sur a norte frente a las antiguas oficinas de Gobierno del Estado en el eje vial, donde se encuentra el Departamento de Transporte, están en deplorables condiciones.

Las luces del exterior encienden durante el día pero de noche se apagan; la pintura de color amarillo y verde casi desaparece, a la vez que aunque en 2017 cambió de nombre de Vivebús a Ecobús, todavía muestra el logo de “Vivebús Juárez”.

El mismo paradero que está a sus espaldas con sentido de sur a norte sí cuenta con luz. “De este lado no hay luz, en el de atrás sí y esa poquita luz nos sirve para ver un poco de este lado en las noches”, mencionó un guardia de seguridad que pidió reservar su nombre.

Algunos vialetones instalados en tramos del carril confinado sobre todo en bulevar Zaragoza muestran daños a causa de que hay conductores que cruzan sin cuidado, de acuerdo con usuarios; aunque también se encuentran despintados y llenos de tierra.

Así se observa en un tramo en el cruce de ese bulevar y la calle Durango.

La trabajadora entrevistada dijo que hasta las condiciones de trabajo son difíciles, porque debe asumir la limpieza del espacio que no tiene agua ni baños. “Aquí estoy ocho horas diarias, ¿se imagina?, cuando ya de plano no me aguanto tengo que ir corriendo al Smart”, refirió.

Aunque se conformó un fideicomiso para la operación del transporte semimasivo, es la empresa INTRA la que lleva la concesión de la prestación.

El presidente de INTRA, Raúl Rodríguez Santillánez, también se deslindó del mantenimiento de las estaciones.

“Es infraestructura municipal y estatal, pero el mantenimiento debe ser de parte del Estado”, refirió. Aunque dijo que el deterioro le deja una mala imagen a la concesionaria del servicio, también reconoció que no se ha acercado con las autoridades estatales para plantear el problema.

Mientras que el tesorero de esa empresa, Luis Alfonso Sosal, dijo que se planteó a la anterior administración que les dejaran en comodato también la concesión de los paraderos para poner publicidad, pero se la negaron.

“Nosotros hicimos el esfuerzo de invertir para comprar camiones nuevos, pero ellos son los dueños de la infraestructura”, aseveró Rodríguez Santillanez.

A pesar de que desde el año pasado se destinaron 150 millones de pesos por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas para un proyecto de modernización de las estaciones, éste todavía no se ha implementado.

Fernández Sigala dijo que actualmente están trabajando en los proyectos ejecutivos, para lanzar las licitaciones.

El plan contempla modernizar y actualizar las estaciones, mejorar la eficiencia operacional, destacar la imagen, brindar un mayor confort y seguridad al usuario, indicó.

Además de instalar nueva señalética, pintura, así como instalación eléctrica; en relación a las vueltas izquierdas indirectas se busca mejorar el tráfico vehicular con señalización vertical y horizontal y canalizar este flujo vehicular de vueltas izquierdas indirectas, detalló.

También se instalarán bicipuertos en las estaciones, para que los usuarios puedan dejar sus bicicletas de manera segura en ellas, dijo el funcionario estatal.

Expuso que se implementarán rutas exprés, por lo que en algunos tramos de la ruta troncal se harán adecuaciones geométricas a la vialidad, esto sin afectar al vehículo particular para que pueda haber rebases entre cruces.

Manifestó que se ampliará la ruta y se busca acercarla a zonas donde actualmente existen desarrollos habitacionales y comerciales.

La subsecretaría de Obras Públicas en la frontera no ha dado a conocer el plan de trabajo del que habló Fernández Sigala.


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