‘Mejor no se atrevan a irse’

René Pablo López Gordillo murió el lunes pasado aparentemente por influenza mientras estaba bajo custodia de las autoridades de EU

Hérika Martínez Prado/
El Diario
jueves, 21 marzo 2019 | 06:00
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René era un padre tranquilo, trabajaba como plomero y cada año se vestía de San Judas Tadeo para caminar descalzo en el viacrucis de su iglesia; así lo recuerda su madre, Martha Lorenza Gordillo, quien le pide a los migrantes que no arriesguen su vida al buscar el “sueño americano”.

René Pablo López Gordillo, de 40 años de edad, es el migrante mexicano que murió el lunes pasado aparentemente por influenza mientras estaba  bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos, después de haber sido detenido tras cruzar la frontera

“Mejor no se atrevan a irse, yo no quiero que a otra persona le vuelva a pasar lo mismo que a mi hijo”, les pidió su mamá a los cientos de migrantes que todos los días cruzan de manera ilegal la frontera entre México y Estados Unidos.

Aunque era originario de Maltrata, Veracruz, René tenía más de 23 años viviendo en Ciudad Juárez, donde tuvo a tres hijos a quienes dejó en orfandad a los seis, siete y nueve años de edad.

De acuerdo con la información de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), fue detenido durante el amanecer del pasado domingo 17 de marzo, cerca del puente internacional de las Américas, también conocido como Puente Libre.

Ese mismo día el migrante fue trasladado a las instalaciones de procesamiento de la Patrulla Fronteriza ubicadas junto al puente internacional Paso del Norte, donde después de ser evaluado medicamente fue diagnosticado con síntomas similares a la gripe, insuficiencia hepática e insuficiencia renal, por lo que fue hospitalizado, pero ese mismo día murió.

“Nada más nos dijeron que había ido y que se pasó, que se cayó y se lastimó y que de ahí se lo llevaron al hospital, pero yo no creo eso porque según los gringos que mi hijo iba enfermo y que llevaba la influenza y que también estaba enfermo del riñón, que eso fue lo que le detectó el doctor. Pero yo no creo, porque mi hijo no traía ni tos, ni gripa ni temperatura”, dijo Gordillo.

La madre asegura que le pidió a René que no se fuera a ir, por lo que él no se despidió de ella, pero sí decidió ir en busca de una mejor vida a Estados Unidos, de donde regresará a finales de la próxima semana dentro de un ataúd.

“Yo sí le decía: ‘no te vayas, porque no toda la vida corre uno con suerte, y aparte de eso porque ahorita está bien feo, por lo del presidente que está allá –Donald Trump- y no no quiero que te pase nada, ¿no ves que ahora está muy peligroso para brincarse?’. Pero no me escuchó”, lamenta sobre el tercero de sus seis hijos.

La madre quiere velar los restos de su único hijo hombre en su casa, ubicada en la colonia Castillo Peraza, donde ya colocó un pequeño altar con una imagen del niño Jesús, fotografías plasmadas en hojas de máquina y una veladora.

“Yo lo único que peleo es que me entreguen el cuerpo de mi hijo, yo les agradezco que me lo entreguen, porque ya otras pobres madres quisieran ver por último su cuerpo de la persona que uno ama… yo estoy consciente de que mi hijo se lo buscó solito, pero no lo oyen a uno”, apuntó la mujer de 65 años de edad.  (Hérika Martínez Prado / El Diario)