‘Desde chico quería ser policía’

Dan emotiva despedida al elemento que fue asesinado en una emboscada junto con otros dos compañeros

Miguel Vargas/
El Diario
martes, 12 marzo 2019 | 06:00

“Era una excelente persona; era mi hermano y desde chico le gustaba ser policía… era lo que él quería, aunque todos como familia nos oponíamos a que fuera policía por los riesgos”.

Así se expresó ayer uno de los hermanos de Francisco Hernández Márquez, el inspector de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) asesinado en una emboscada el pasado viernes en el municipio de Valentín Gómez Farías, junto con dos compañeros. 

Decenas de agentes de la corporación a la que pertenecía y de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), acompañaron solidariamente a familiares del oficial caído y le rindieron honores antes de ser sepultado en el panteón Recinto de la Oración. 

Desde temprano muchos de sus compañeros y amigos que incluso llegaron de la ciudad de Chihuahua, acudieron a las instalaciones de la funeraria Perches donde se veló el cuerpo del inspector de la División de Operaciones Especiales especializado en explosivos.

Luego de una misa en el mismo recinto funerario, partió el cortejo fúnebre a las 14:00 horas conformado por decenas de unidades de la CES y autos particulares escoltados por agentes de Tránsito, rumbo al panteón privado.

En este último sitio el contingente fue recibido por  filas de agentes de la Policía Municipal encabezados por el secretario Ricardo Realivázquez Domínguez, quien dio apoyo en el acto protocolario al comisario Amiklar Chávez Alarcón, jefe de las fuerzas estatales, así como lo hizo el fiscal de la Zona Norte, Jorge Nava López.

El pase de lista donde se gritó el nombre del inspector Francisco Hernández Márquez, el toque de queda a cargo de la banda de guerra de la SSPM, el ulular de sirenas de las unidades de sus compañeros de la CES, pero más aún el estruendo de las salvas al aire, provocaron el llanto de su familia y la consternación de sus allegados.

Hernández estaba por cumplir cinco años de servicio en la corporación el próximo 26 de mayo; dejó en orfandad a tres hijos menores de edad. Sobreviven su esposa, así como su padre y a su madre que estuvieron en el funeral.