Va May a Bruselas; extienden pláticas

La primera ministra británica conversó con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker

Reforma
jueves, 07 febrero 2019 | 16:17

Bruselas— La primera ministra británica, Theresa May, tuvo lo que se describió como una conversación sólida pero constructiva con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ya que en su visita a Bruselas este jueves avanzó poco, pero obtuvo la promesa de más conversaciones.
Y cuando las conversaciones iban terminando, aún sin acuerdo, a la creciente lista de malos presagios económicos para Reino Unido se sumó un informe del Banco de Inglaterra de que Gran Bretaña enfrentó su crecimiento más lento en 10 años en 2019.
El Gobernador del banco habló de las tensiones causadas por una "niebla de Brexit", la retirada cada vez más caótica del país de la Unión Europea.
May hizo el viaje para demandar la reapertura del acuerdo de retirada que había negociado con Bruselas, que establece una salida ordenada para el 29 de marzo. La Premier necesita ayuda del bloque luego de que el acuerdo fuese rechazado por el Parlamento británico
El punto clave en las discusiones, como lo ha sido durante la mayor parte de los dos años de negociaciones, fue el inmensamente impopular "salvaguarda": un acuerdo para garantizar que no habrá una frontera dura entre Irlanda (que permanecerá en la Unión Europea) e Irlanda del Norte (parte de Reino Unido). 

Es criticado por las fuerzas pro-Brexit porque mantendría a Gran Bretaña en la unión aduanera de la Unión Europea por tiempo indefinido, impidiéndole realizar acuerdos comerciales con otros países.
Pero, según una declaración conjunta después de sus conversaciones, May y Juncker acordaron que ambas partes seguirían hablando sobre cómo tranquilizar al Parlamento británico sobre la salvaguarda y que volverían a reunirse para fines de febrero.
Juncker dijo que estaba dispuesto a agregar un texto a la declaración política no vinculante negociada junto con el acuerdo de retirada que establece los principios de una futura relación entre Gran Bretaña y la Unión Europea.
La economía británica está pagando el precio, ya que la incertidumbre del Brexit contribuye a un pesimismo creciente.
El Financial Times informó el miércoles que el Gobierno le había dicho a algunos líderes empresariales que Gran Bretaña aún tenía que abordar muchos de los acuerdos comerciales con la Unión Europea, y que no podría hacerlo antes de la fecha límite del Brexit del 29 de marzo.