Notre Dame

Una joya del arte se salva

A pesar de que aún se evalúan daños tras el incendio, especialistas tienen actitud optimista sobre la mayoría de las reliquias y componentes de la catedral

Associated Press
miércoles, 17 abril 2019 | 06:00
Associated Press

París– Notre Dame no era solamente una catedral emblemática y una joya de la arquitectura gótica, sino también un museo que alojaba tesoros y reliquias de incalculable valor religioso, artístico, musical e histórico.

Algunas de esas piezas se han perdido para siempre debido al incendio que comenzó el lunes. Otras se salvaron casi intactas, otras sólo dañadas parcialmente y otras pudieron ser sacadas antes de que el fuego destruyera parte del techo y la aguja.

La reconstrucción de la cateral será un proceso largo, complicado y caro, coinciden los expertos. Afortunadamente, con el paso de los años, historiadores y arqueólogos han elaborado planos, fotos e imágenes, incluso tomografías tridimensionales minuciosamente detalladas.

A pesar de temores iniciales de que la catedral entera se derrumbaría, la estructura básica sigue en pie. Sus dos enormes campanarios siguen erguidas y la enorme bóveda de piedra se mantiene soportada por contrafuertes masivos. La catedral, construida para durar una eternidad, ha sobrevivido su más prueba más grave.


La corona de espinas

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, dijo que se salvó esta reliquia, la más sagrada de la catedral.

Según la tradición, es una reliquia de la corona colocada sobre la cabeza de Jesucristo durante su crucifixión y fue traída a París por el rey Luis IX en el siglo XIII. Está hecha de juncos y atada con un filamento dorado.

Desde 1896 está bajo vidrio y se saca muy ocasionalmente. El vicealcalde de París Emmanuel Gregoire dijo que es una de las piezas que fueron trasladadas de urgencia a una “ubicación secreta” después del incendio. 


Clavo y fragmento de la Santa Cruz

El trozo de madera de 24 centímetros y el clavo de 9 centímetros fueron, según la creencia, parte de la cruz sobre la que fue crucificado Jesucristo. El trozo de madera es mantenido en un envase de vidrio. Por ahora se desconoce la suerte de las dos piezas.


El órgano

El órgano impresionante, que data de poco después de 1730 y que tiene unos 8 mil tubos, no se quemó, pero no se sabe si sufrió algún daño por humo, calor o agua. “Es un instrumento muy frágil”, expresó Bertrand de Feydeau, vicepresidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Francés.

Agregó que el órgano tiene un sonido “increíble” y “colores sumamente ricos” y que hay una lista de espera de más de dos años para los organistas que desean tocarlo. Cada uno de los tubos fue limpiado individualmente durante las obras de reparación de 2013.


El techo

El techo de la catedral fue hecho de enormes vigas de madera, provenientes de árboles talados en los siglos XII y XIII. Según los expertos Francia ya no tiene árboles de semejante tamaño. Feydeau dijo a la Radio France Info que el techo de la catedral no podrá ser reconstruido como estaba exactamente porque “en estos momentos no contamos en nuestro territorio con árboles de ese tamaño, como los árboles cortados en el siglo XIII”. Agregó que esa reparación podría hacerse con base en nuevas tecnologías.


Las campanas

Después de la Revolución Francesa, la catedral fue declarada “Templo de la Razón” en contraposición con el clero. Las campanas originales fueron destruidas y reemplazadas excepto una, apodada Emmanuel y que pesa 13 toneladas. En 2013, durante unas labores de reparación con motivo del 850to aniversario de la catedral, nueve campanas reemplazaron a otras antiguas. El tañido de esas campanas particulares es históricamente famoso y son mencionadas en “Nuestra Señora de París”, la novela de Víctor Hugo en la que el jorobado Quasimodo hace sonar las campanas. Por ahora se desconoce la magnitud de los daños sufridos por esas piezas.