Sensor defectuoso causó caída de avión de Etiopía

La tripulación llevó a cabo todos los procedimientos recomendados por Boeing, según el informe

Associated Press
jueves, 04 abril 2019 | 14:11
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Adís Abeba.- Los pilotos del avión de Ethiopian Airlines que se estrelló el mes pasado llevaron a cabo todos los procedimientos recomendados por Boeing cuando el aparato comenzó a caer aunque no lograron controlarlo, según un reporte preliminar publicado el jueves por el gobierno etíope.

El informe basado en los datos registrados por los dos dispositivos que graban los datos del vuelo y las voces de cabina del Boeing 737 Max 8 reveló que un sensor defectuoso en el avión provocó una serie de eventos debido a los cuales los pilotos perdieron el control del avión. Según el informe de la Oficina de Investigación de Accidentes de Aviación etíope, los problemas del sensor comenzaron un minuto después que se autorizó el despegue del aparato.

Según el informe, los valores de velocidad aérea y altitud en el costado izquierdo del 737 Max eran distintos de los del sensor derecho, lo que causó problemas de control del vuelo, y en definitiva los pilotos no pudieron impedir la caída.

Los problemas son simulares a los denunciados en un vuelo de Lion Air de Indonesia que cayó en octubre. Los investigadores hallaron que el software en el avión tomó lecturas del sensor y apuntó la trompa hacia el suelo.

Las revelaciones del jueves ponen en duda las afirmaciones reiteradas de Boeing y los reguladores estadounidenses de que los pilotos podían recuperar el control en algunas emergencias si tomaban medidas que incluyen apagar un sistema de prevención de pérdida de sustentación diseñado especialmente para el Max, conocido por la sigla MCAS.

Los investigadores el MCAS, que bajo algunas circunstancias puede bajar automáticamente el morro del avión para evitar un bloqueo aerodinámico. Este modelo de Boeing está detenido en todo el mundo a la espera de una corrección de software por parte del fabricante, que aún tiene que ser aprobada por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) y por otros reguladores.

El avión de Ethiopian Airlines se estrelló el 10 de marzo poco después de despegar de la capital etíope Adís Abeba con 157 personas a bordo. No hubo sobrevivientes.

Boeing está siendo investigada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el inspector general del Departamento de Transporte y comités del Congreso. Las pesquisas revisan también el papel de la FAA, que certificó el Max en 2017 y se negó a prohibir que volase tras el primer siniestro letal de octubre.

En un comunicado, la FAA explicó que sigue trabajando para la plena comprensión de lo sucedido y que tomará acciones una vez se conozcan las conclusiones.

David Hasse, analista de aviación y editor de la publicación especializada airliners.de en Berlín, señaló que es significativo que el reporte determine que los pilotos siguieron el protocolo porque vincula más directamente este accidente con el del aparato de Lion Air.

``Lo que es especial en este caso es que los dos siniestros parecen tener un motivo muy, muy similar. Esto es algo muy extraño en la aviación. La pregunta es si el Boeing 737 Max debería haber estado parado tras el accidente de Lion Air y antes del de Ethiopian Airlines``, apuntó Hasse.

Los informes sobre los siniestros no buscan determinar la responsabilidad legal, dijo añadiendo que es demasiado pronto para saber qué implicaciones legales podría tener Boeing, aunque claramente aumenta la presión sobre la empresa.

``Si los pilotos se sientan ahí y siguen las reglas que les dio el fabricante, entonces deberían poder confiar en el hecho de que están en lo correcto", agregó Hasse.