Internacional

Secta religiosa sacrifica a seis niños y una mujer embarazada en Panamá

Las víctimas fueron secuestradas de sus hogares, golpeadas y asesinadas

The New York Times

The New York Times

domingo, 19 enero 2020 | 06:00

Ciudad de México.- Los cuerpos de seis menores y una mujer embarazada fueron encontrados en una tumba recién excavada en una comunidad remota, predominantemente indígena en la costa caribeña de Panamá, posiblemente las víctimas de un ritual de sacrificio realizado por una secta religiosa, según dijeron las autoridades panameñas el jueves.

Las víctimas fueron secuestradas de sus hogares por otros miembros de la comunidad, golpeadas y asesinadas, dijo Rafael Baloyes, fiscal en jefe de la provincia de Bocas del Toro.

La mujer era madre de cinco de los menores; el sexto era un vecino, de acuerdo con Baloyes. Los menores tenían entre uno y 17 años.

Las autoridades llevaron a cabo una redada en la comunidad, Alto Terrón, el miércoles después de recibir un aviso de que las personas estaban siendo maltratadas, dijo el fiscal, y agregó que los funcionarios vieron una publicación en las redes sociales sobre alguien que fue quemado.

A su llegada, la Policía interrumpió un inquietante ritual religioso que se desarrollaba dentro de una iglesia improvisada.

“Había personas cautivas en contra su voluntad, siendo maltratadas”, según recordó el Baloyes. Uno de los secuestrados era una mujer desnuda.

Los cautivos, quienes habían sido atados y golpeados, iban a ser asesinados “si no se arrepentían de sus pecados”, dijo.

Quince personas fueron rescatadas del cautiverio, de acuerdo con las autoridades. Diez sospechosos, nueve adultos y un menor, fueron arrestados y sometidos a investigación bajo cargos de privación de la libertad, homicidio y abuso sexual, dijeron las autoridades.

Uno de los sospechosos era el abuelo de los menores cuyos cuerpos fueron encontrados en la tumba.

Las autoridades también incautaron machetes “y otras herramientas” que presumiblemente fueron utilizadas para martirizar las víctimas, según un comunicado del Ministerio Público de Panamá.

Los sospechosos son miembros de una iglesia evangélica llamada la Nueva Luz de Dios.

Las entrevistas con miembros de la comunidad revelaron que la secta comenzó a practicar rituales hace más de tres meses, dijo Baloyes, aunque el secuestro y las torturas comenzaron solo apenas el sábado pasado, cuando un miembro de la secta afirmó haber recibido un mensaje de Dios.