Internacional

Revela coronavirus corrupción en América Latina

Desde Argentina a Panamá, varios funcionarios públicos se han visto obligados a renunciar ante esta situación

Associated Press / Una mujer de Guatemala se realiza una prueba

Associated Press

miércoles, 27 mayo 2020 | 13:37

Miami— La compra fraudulenta de respiradores, mascarillas y otros suministros médicos durante la pandemia de Covid-19 ha evidenciado más la corrupción que existe en América Latina.

Desde Argentina a Panamá, varios funcionarios públicos se han visto obligados a renunciar ante esta situación, tras operaciones que se caracterizan por adquirir productos a precios hinchados por los fabricantes y beneficios para intermediarios con conexiones políticas.

Los focos de infección por Covid-19 siguen creciendo en América Latina, donde impulsan la cifra de muertos, abruman hospitales y amenazan con las economías.

En este escenario, los reportes de fraude se han multiplicado.

En Buenos Aires, Argentina, la Fiscalía investiga a un hombre con conexiones políticas por comprar 15 mil mascarillas N95 que, pese a haber caducado, le costaron a la ciudad 10 veces su precio de mercado.

La policía de Río de Janeiro, en Brasil, allanó el martes la residencia del Gobernador, dentro de una creciente pesquisa sobre la supuesta malversación de parte de los 150 millones de dólares en fondos públicos destinados a construir hospitales de campaña.

En Colombia, 14 de 32 gobernadores están bajo investigación por delitos desde la malversación a la concesión ilegal de contratos sin concurso público.

Por otra parte, en Bolivia, el Ministro de Salud fue detenido en medio de acusaciones por la compra de 170 respiradores a precios inflados.

Los aparatos se adquirieron a casi 28 mil dólares cada uno, sin embargo, su fabricante en España dijo haberlos vendido a un distribuidor por apenas 6 mil 500 dólares la unidad.

Además, los dispositivos no son adecuados para un uso prolongado.

La investigación amenaza con descarrilar la candidatura a la Presidencia de la Gobernante interina Jeanine Áñez.

La mandataria asumió el cargo en noviembre, prometiendo una ruptura con los 13 años de Gobierno izquierdista por Evo Morales, que renunció tras un golpe de Estado.

Se han registrado acusaciones similares de sobrecostos en Panamá, donde un importante asesor del Presidente, Laurentino Cortizo, renunció al puesto, y el vicepresidente estaba bajo presión para que dimitiera después de que la fiscalía empezara a investigar los planes de comprar 100 respiradores a casi 50 mil dólares cada uno.

De vuelta a Brasil, que tiene la segunda cifra más alta del mundo de casos confirmados de Covid-19, la policía de un estado creó una división para investigar delitos relacionados con la pandemia.

Su nombre, "Corona Jato", es un guiño al mayor escándalo de corrupción registrado en Brasil en los últimos años, el caso "Lava Jato" que desveló el desvío de miles de millones de dólares de empresas estatales.

El inesperado registro el martes de la mansión del Gobernador y otros 10 inmuebles en Río ha sacudido a la clase política brasileña, porque el Gobernador, Wilson Witzel, es un duro crítico del Presidente, Jair Bolsonaro, al que acusa de socavar las medidas del estado para combatir al virus.

Witzel negó cualquier mala práctica y acusó a Bolsonaro de organizar la redada como represalia política.

Por su parte, el escritor argentino Martín Caparrós coautor de "Perdimos, ¿quién gana la Copa América de la Corrupción?", sobre algunas de las historias de este tipo más destacadas de América Latina opinó que la corrupción administrativa en la región se remonta a la conquista española.

Caparrós aseguró que en ese tiempo los poderosos gobernadores dieron amplias extensiones de tierra a amigos, y el perdón de los pecados podía comprarse literalmente a la Iglesia católica.

Roberto de Michele, máximo experto en transparencia del Banco de Desarrollo Interamericano, con sede en Washington, se mostró en desacuerdo, señalando que incluso en condiciones normales, se estima que entre el 10 y el 25 por ciento del gasto global en sanidad se pierde a la corrupción, cientos de miles de millones de dólares cada año.

Pero los abusos se multiplican en emergencias como los desastres naturales.

Los riesgos son aún mayores en la pandemia, señaló, porque los gobiernos compiten por suministros limitados, alterando los mecanismos establecidos de precio.

"Si no te detienes en el semáforo y no ocurre nada, o puedes sobornar al policía y salirte con la tuya, entonces más gente tendrá incentivos para no detenerse en el semáforo", explicó De Michele.

"Esto es diseño institucional, no cultura".

Asimismo, los países latinoamericanos se mantienen de forma continuada en las listas de más corruptos.

El último sondeo de Transparencia Internacional, con sede en Berlín, Alemania, concluyó que más de la mitad de los habitantes de la región cree que el problema va a peor y uno de cada cinco admitió haber pagado un soborno a funcionarios públicos en el último año.