Internacional

Quienes amenacen la seguridad de Rusia lamentarán sus actos, dice Putin

La respuesta de Rusia será "asimétrica, rápida y dura" si se ve obligada a defender sus intereses, dijo

Associated Press

The New York Times

miércoles, 21 abril 2021 | 14:08

El presidente Vladimir V. Putin pronunció este miércoles un discurso anual repleto de amenazas contra Occidente, pero, a pesar de las intensas tensiones con Ucrania, no llegó a anunciar nuevos movimientos militares o de política exterior.

La respuesta de Rusia será "asimétrica, rápida y dura" si se ve obligada a defender sus intereses, dijo Putin, señalando lo que, según él, eran los esfuerzos occidentales para un cambio de régimen en la vecina Bielorrusia como otra amenaza para la seguridad de Rusia.

Prometió que Rusia "quiere tener buenas relaciones con todos los participantes de la sociedad internacional", incluso cuando señaló que los sistemas de armas nucleares modernizados de Rusia estaban listos.

"Los organizadores de cualquier provocación que amenace los intereses fundamentales de nuestra seguridad se arrepentirán de sus actos más de lo que han lamentado cualquier cosa en mucho tiempo", dijo Putin en un salón de gobernadores y miembros del Parlamento. "Espero que a nadie se le ocurra cruzar la llamada línea roja con Rusia, y seremos nosotros los que decidamos a dónde se dirige cada caso concreto".

El discurso de Putin había sido muy esperado, con unas 100 mil tropas rusas concentradas en la frontera de Ucrania y el presidente de Ucrania advirtiendo abiertamente de la posibilidad de una guerra. Algunos analistas habían especulado que Putin podría usar su discurso anual sobre el estado de la nación para anunciar un pretexto para enviar tropas a Ucrania.

Pero ese posible resultado no se cumplió, incluso cuando la enorme presencia militar de Rusia cerca de las fronteras de Ucrania no muestra signos de retroceso. Putin tampoco hizo referencia al líder opositor encarcelado Aleksei A. Navalny, cuyos partidarios estaban realizando protestas en todo el país este miércoles.

En cambio, Putin dedicó la mayor parte de su discurso a cuestiones internas, reconociendo el descontento de los rusos con las dificultades de la pandemia. Esbozó programas para subsidiar los campamentos de verano para niños, suavizar el sistema de pagos de manutención infantil para madres solteras y mover más servicios sociales en línea.

Aun así, era demasiado pronto para saber si Putin, de 68 años, se estaba alejando del abismo. Ahora, en su tercera década en el poder, parece más convencido que nunca de su papel histórico especial como padre de una nación rusa renacida, que lucha en casa y en el extranjero contra un Occidente cobarde, hipócrita y moralmente en decadencia.