Internacional

¿Qué vienen para quienes vencieron al Covid-19?

Casi todos experimentan problemas de salud mental, severa ansiedad, pánico, depresión e incertidumbre

The New York Times

sábado, 23 mayo 2020 | 06:00

Nueva York— Durante las semanas en las que estuve hospitalizada por el coronavirus, la misma pregunta llegó a través del inbox de mi correo electrónico, mensajes de texto y directos: ¿Ya estás mejor? Y aún no sé cómo contestarla. 

Aunque el amplio apoyo de mis amigos, familiares y extraños ha sido muy cálido, he tenido problemas para conciliar la genuina felicidad expresada por la mejoría de mis síntomas, confusión acerca del contagio y la ansiedad acerca de una posible recaída. 

El 17 de marzo, cuando di positivo a coronavirus, no sabía qué esperar. Aún no se saben muchas cosas acerca de él, y muchos de los síntomas que experimenté, tales como problemas gastrointestinales y la pérdida del olfato, apenas y han sido identificados. 

Semanas después, el mundo ha aprendido más acerca de cómo son los síntomas del virus, pero aún no sabemos mucho acerca de los impactos que tendrá a largo plazo en la salud, la posibilidad de tener inmunidad, qué tanto tiempo siguen contagiosos los pacientes ni cómo será la recuperación. 

Necesitamos empezar a poner mucha atención a las historias de los sobrevivientes del coronavirus. 

Cuando llegué a casa después de estar en el hospital, me sentí sola durante mi proceso de sanación. 

Quería tener información y contactar con otras personas que compartían mi experiencia, así que inicié un grupo de apoyo en línea para personas que están experimentando síntomas del Covid-19 o se están recuperando de él. 

En las dos últimas semanas, gente de todo el mundo se ha unido. 

Y uno de los temas más comunes de la discusión es qué tan complicado ha sido el proceso de recuperación, más complicado de lo que ampliamente se sabe. 

La gente ha compartido historias de los síntomas que vuelven y se detienen y las recuperaciones –aun en los casos leves– que han tomado mucho más tiempo que dos semanas. 

Sami Avilés, una persona de 31 años de nuestro grupo de apoyo, compartió que el día 21 de los síntomas, aunque su respiración no ha resultado lo suficientemente afectada para requerir atención médica, sigue tosiendo y arrojando sangre, y su fiebre regresó días después “tan precisa como un reloj”. 

Otro miembro de nuestro grupo, Charlie de 24 años, describió su caso como “relativamente leve” aunque dijo que después de más de 23 días que ha durado enfermo, sigue experimentando fiebre, tos y tiene problemas para respirar. 

Sabrina Bleich de 26 años padece una severa fatiga y “persistentes problemas para respirar” que le dificulta caminar, un mes después de haber sentido sus primeros síntomas. 

Jag Singh de 55 años, sigue lidiando con una “tos persistente” cuatro semanas después de sufrir los síntomas iniciales. 

Han pasado casi cuatro semanas desde que me enfermé y tres semanas desde que fui dada de alta del hospital. 

Aunque la fiebre y el problema para respirar han desaparecido, mi camino hacia la recuperación ha sido hasta ahora de manera lineal. 

En la segunda semana de mi enfermedad empeoraron mis problemas con el índice de glicemia, pérdida del sabor y una intensa presión sinusal. 

Desde entonces, he experimentado fatiga, intensos dolores de cabeza, congestión continua, dolor de garganta, problemas para enfocar la vista y una pérdida de la memoria a corto plazo. 

Las noticias están llenas de historias alentadoras de pacientes que han sobrevivido al Covid-19 –incluyendo la mía– aunque en raras ocasiones esas narrativas abarcan el largo y sinuoso camino que sigue para la recuperación. 

La Organización Mundial de la Salud ha declarado que las personas que padecen “casos leves” pueden recuperarse en dos semanas y los casos “severos” podrían tomar hasta seis, aunque la distinción entre “leve” y “severo” es confuso, y muchos de nosotros estamos experimentando síntomas durante más tiempo. 

Algunos de los jóvenes que están en mi grupo de apoyo en línea están teniendo problemas para obtener más tiempo de descanso en el trabajo, ya que se supone que todos están recuperados. 

Casi todos están experimentando problemas de salud mental, incluyendo una severa ansiedad, ataques de pánico y depresión, y tienen problemas para entender qué sigue para ellos. 

Además de los síntomas físicos que me mantienen despierta durante la noche, tengo frecuentes pesadillas en las que tengo problemas para respirar. 

Los medios de comunicación pueden ayudar a mostrar cómo son los meses y semanas después de contraer el coronavirus de las personas infectadas. 

Los que no trabajamos en la línea frontal de los hospitales podemos colaborar contactando virtualmente con amigos que se están recuperando, enterándonos de sus necesidades y compartiendo sus historias.