Internacional

No penalizará Biden a príncipe saudí por asesinato de Khashoggi

Esto a pesar de que la inteligencia estadounidense descubrió que Salman aprobó directamente el homicidio del periodista

The New York Times

viernes, 26 febrero 2021 | 16:43

Washington— El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, decidió que el precio de penalizar directamente al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, por la muerte del periodista Jamal Khashoggi es demasiado alto, por lo que no avanzará en esa dirección, según altos funcionarios del Gobierno.

Esto a pesar de que la inteligencia estadounidense descubrió que Salman aprobó directamente el asesinato del disidente y columnista del Washington Post, quien fue drogado y desmembrado en octubre de 2018. 

La decisión de Biden se produjo después de semanas de debate en que su equipo de seguridad nacional le advirtió que no había forma de prohibir que el heredero de la corona saudí ingrese a EU, o sopesar cargos en su contra, sin romper las relaciones con uno de los aliados árabes más importantes de Estados Unidos.

Los funcionarios dijeron que se desarrolló un consenso dentro de la Casa Blanca de que el precio, en la cooperación saudí contra el terrorismo y en la confrontación con Irán, de hacer pagar al príncipe era demasiado alto.

La determinación de Biden, que fue un indicio revelador de cómo se activaron sus cautelosos instintos, decepcionará profundamente a la comunidad de derechos humanos y a los miembros de su propio partido que emitieron quejas durante el Gobierno de Trump sobre que Estados Unidos no estaba haciendo responsable al príncipe.

Muchas organizaciones estaban presionando a Biden para que impusiera las mismas sanciones de viaje contra el príncipe que las que la Administración Trump impuso a otros involucrados en el asesinato.

Los aliados de Biden dijeron que el príncipe no sería invitado a Estados Unidos en ningún momento cercano y negaron que estaban dando a Arabia Saudí un pase, describiendo una serie de nuevas acciones de menor nivel con la intención de penalizar a elementos elite del ejército saudí e imponer nuevos elementos de disuasión contra abusos a derechos humanos.

Las acciones, aprobadas por el Secretario de Estado Anthony Blinken, incluyen una prohibición de viajar a Estados Unidos al exjefe de inteligencia de Arabia Saudí, que estuvo profundamente involucrado en la operación Khashoggi, y a la Fuerza de Intervención Rápida, una unidad de la Guardia Real Saudí.

El informe de inteligencia publicado este viernes concluyó que la fuerza de intervención, que opera bajo el mando del príncipe heredero, dirigió la operación contra Khashoggi en el Consulado saudí en Estambul.

Khashoggi ingresó al Consulado el 2 de octubre de 2018 para obtener los documentos que necesitaba para su próximo matrimonio y, con su prometida esperando afuera de las puertas, fue recibido por un equipo de asesinos.