Internacional

Medicamento para la malaria podría combatir coronavirus

Los científicos no lo quieren usar sin tener evidencia de su valor, debido a importantes efectos colaterales

Associated Press

Associated Press

lunes, 23 marzo 2020 | 17:34

La emoción acerca de tratar el nuevo coronavirus con un medicamento para la malaria está generando esperanza, incluyendo al presidente Donald Trump.

Sin embargo, la evidencia de que esto pueda ayudar es poca y la demanda de ese medicamento está complicando el acceso a las personas que lo necesitan como alivio para su artritis reumatoide o lupus.

La cloroquina y una sustancia similar, la hidroxicloroquina, mostraron señales alentadoras en pruebas pequeñas y tempranas en contra del coronavirus.

Sin embargo, esos medicamentos tienen importantes efectos colaterales, que es una razón por la que los científicos no quieren usarla sin tener evidencia de su valor, aún en esta emergencia.

Aunque esos estudios preliminares desataron un gran interés después que Trump comentó en Twitter que la hidroxicloroquina y un antibiótico podrían “ser uno de los tratamientos que podrían cambiar la historia de la Medicina” y deberían “usarse de inmediato”.

Mencionó un estudio francés que se los aplicó a seis pacientes.

Algunos médicos y políticos franceses también están presionando para ampliar el uso de la hidroxicloroquina.

El alcalde de la ciudad francesa de Niza, Christian Estrosi, comentó este lunes a través de la televisión que se encontraba en su sexto día de tratamiento y que “tiene la sensación de haberse curado”.

Sin embargo, los científicos, advierten contra fomentar falsas esperanzas y aseguran que se necesitan estudios importantes para demostrar que esos medicamentos son seguros y efectivos en contra del coronavirus, y para demostrar que las personas no se han recuperado tan bien como si lo hubieran hecho por su cuenta.

Uno de esos estudios empezará este martes en Nueva York.

“En este momento, no existe ningún medicamento que se haya probado abrumadoramente en las etapas iniciales de los ensayos clínicos para que podamos decir que es altamente prometedora”, comentó este domingo el ex comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos, el Dr. Scott Gottlieb, en el programa “Face the Nation” de CBS.

Los medicamentos y los efectos colaterales.-

La cloroquina ha sido utilizada para tratar la malaria desde los años 1930. La hidroxicloroquina llegó una década después y tiene menos efectos colaterales. Esta última es vendida de manera genérica y bajo el nombre de Plaquenil para usarse en contra de varias enfermedades.

Los medicamentos pueden causar problemas con el ritmo cardíaco, una presión arterial severamente baja y daños en los músculos y nervios.

La marca Plaquenil advierte de posibles daños en la retina, especialmente cuando es usada en grandes dosis y durante un tiempo prolongado, así como otros medicamentos tales como el tamoxifen, que es usado contra el cáncer de seno.

“La cloroquina es un medicamento extremadamente tóxico que tiene un terrible perfil de efectos colaterales. La hidroxicloroquina es mucho más segura, pero sus efectos colaterales siguen siendo significativos”, comentó Meghan May, una microbiólogo del Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad de Nueva Inglaterra en Biddeford, Maine, a través de un correo electrónico.

“No queda abundantemente claro que sea benéfica, tomando en cuenta que este medicamento es riesgoso para un paciente que está enfermo gravemente”.

La evidencia.-

La evidencia que existe no es mucha. La hidroxicloroquina frenó la habilidad del coronavirus de entrar a las células en las pruebas de laboratorio, según reportaron investigadores la semana pasada en la revista Nature Medicine.

Eso no significa que podría provocar lo mismo en las personas o que pueden tolerar dosis probadas en el laboratorio.

Un reporte de China aseguró que la cloroquina ayudó a más de 100 pacientes en 10 hospitales, aunque tuvieron varios grados de enfermedad y fueron atendidos con varias dosis en diferentes períodos de tiempo.

También pudieron haberse recuperado sin el medicamento --- debido a que no hubo un grupo de comparación.

El estudio francés ha acaparado mucha atención. Los médicos les aplicaron hidroxicloroquina a 26 personas que estaban infectadas con coronavirus, incluyendo algunos que no tenían síntomas. A seis también les suministraron el antibiótico axitromicina.

Algunos de los 26 no fueron considerados en los resultados finales debido a que no completaron el estudio --- que es conocido como “un seguimiento perdido” --- aunque se incluyeron a tres que empeoraron y fueron enviados a cuidados intensivos, uno murió un día después de haber dado negativo para el virus, y detuvo el tratamiento debido a que sufrió náuseas.

Después de seis días, ningún paciente al que le aplicaron hidroxicloroquina y azitromicina se le detectó el virus al introducirles hisopos en la nariz, contra el 57 por ciento de los que sólo les aplicaron el medicamento contra la malaria y el 12.5 de otros pacientes que no recibieron ningún medicamento.

Eso es alentador, aunque muchas cosas podrían haber afectado el resultado, tales como qué tan enfermos estaban, cuándo fueron atendidos, qué otros tratamientos recibieron, así como su edad, género y otras enfermedades que padecían.

“Es un estudio muy débil que nos deja en suspenso sobre si esta estrategia combinada tiene algún mérito”, comentó el Dr. Eric Topol, cardiólogo y jefe del Instituto Scripps de Investigación Translacional en San Diego.

Su limitación más grade es que una gota del virus detectado no significa que los medicamentos mejorarán la supervivencia o acortarán la enfermedad.

“Podría ser que el medicamento está reduciendo el virus pero no está impactando el curso clínico de esos pacientes”, dijo Gottlieb.

Escasez en el suministro.-

El suministro se ha reducido para los pacientes que necesitan esos medicamentos por otras razones. Un servicio de la Universidad de Utah que le da seguimiento a la escasez informó que cuatro de siete empresas que elaboran la hidroxicloroquina genérica ya la están reportando.

Otros tres fabricantes de genéricos dejaron de elaborar las tabletas.

Cinco manufactureros han dejado de elaborar cloroquina, aunque tres lo siguen haciendo.

Erin Fox, director ejecutivo del servicio de Utah, dijo a través de un correo electrónico que el sistema de salud de la universidad ha detectado que algunos médicos están prescribiendo la hidroxicloroquina “para ellos y sus amistades para que la tengan a mano en caso de necesitarla”.

La universidad se rehúsa a surtir esas prescripciones y por lo menos un estado ha prohibido el acaparamiento: el Consejo Farmacéutico de Ohio señala que las farmacias no pueden surtir la hidroxicloroquina o la cloroquina a menos que se tenga lupus, artritis reumatoide o un caso confirmado de Covid-19.

Los pacientes se sienten afectados. Toni Grimes de 47 años, ha estado tomando hidroxicloroquina desde hace 13 años para el lupus y comentó este lunes que por primera vez, su suministro que usualmente es por 90 días, fue aplazado hasta el 30 de marzo.

Grimes, quien encabeza un grupo de ayuda para la Fundación de Lupus de Phoenix, comentó que otra integrante no ha recibido la dotación de ese medicamento.

“Este es nuestro tratamiento básico”, dijo.

Ya empezaron los estudios.-

Entre los estudios que se están llevando a cabo está uno encabezado por la Universidad de Minnesota en todo Estados Unidos para ver si la hidroxicloroquina puede impedir que las personas que están expuestas al virus no se puedan enfermar o reducir la severidad de la enfermedad.

Se está enfocando en los trabajadores del sector salud y personas que tienen alguien en casa que ha dado positivo. Las personas pueden enviar un correo electrónico al sitio covid19@umn.edu si piensan que son elegibles para esa prueba.