Lamentan pérdida irreparable de Notre Dame

Si bien la estructura no colapsó, el incendio habría arrasado con pinturas y esculturas, además de documentos

Reforma
martes, 16 abril 2019 | 08:31

Ciudad de México.- A pesar de haberse salvado del fuego las dos torres y la fachada principal, el siniestro que afectó a Notre Dame supone la pérdida de un legado de 850 años de antigüedad, lamentó ayer Raúl Delgado, exdirector de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura.

"Esto nos tiene que servir para extremar cuidados. No se puede quedar un lugar como la Catedral abandonada"

"Se trata de uno de los mayores monumentos góticos más emblemáticos, aleccionadores y relevantes de la historia del arte junto con la Catedral de Colonia, en Alemania, y la de Milán, en Italia", expuso el arquitecto en entrevista cuando aún los bomberos franceses combatían las llamas, labores que se extendieron cinco horas.

Si bien la estructura no colapsó, el incendio habría arrasado con pinturas y esculturas, además de documentos, lamentó el arquitecto Sergio Zaldívar.

"Eso, ineludiblemente, está perdido. Ya están las declaraciones políticas en primera línea: vamos a restaurar todo. Van a restaurar lo que se pueda, pero lo que se perdió, se perdió", expresó Zaldívar, quien encabezó las obras para el rescate de la Catedral Metropolitana de 1989 a 2000.

Lo sucedido en París, dijo, es un llamado de atención respecto a la falta de prevención en inmuebles y conjuntos monumentales de México ante el riesgo de sismos e incendios. En el País hay más de 80 catedrales.

"Esto nos tiene que servir para extremar cuidados. No se puede quedar un lugar como la Catedral abandonada (...) y todo con circuitos de electricidad vivos, con veladoras", alertó.

Ya el 19 de enero de 1967, ese inmueble sufrió un incendio. El fuego inició por un corto circuito y alcanzó el Altar del Perdón en la nave central, el coro y su sillería y dos órganos históricos.

"Nos pone a reflexionar frente a los inmuebles y su falta preventiva de instrumentación especializada -acelerógrafos, extensómetros y plomadas, electrónicos todos ellos- ante los sismos", añadió Delgado.

"O bien, (en que es necesaria) la instalación de eficaces sistemas -alarmas y sensores e instalaciones especiales de combate contra el fuego- y protocolos ante incendios para la protección de tan frágiles y vulnerables obras artísticas que lo único que han hecho es hacer posible que los hombres seamos mejores hombres en la civilización de nuestro convulso y egoísta planeta".

No rotundo al agua

El uso de agua para apagar un incendio también entrañaba riesgo de colapso de la estructura, explicó Delgado.

"El cambio drástico de las temperaturas de caliente a un sorpresivo y brusco enfriamiento, craquela y colapsa los bloques de piedra de la edificación porque les modifica su estructura molecular interna", expuso.

Ayer, una nota del diario El País advertía sobre el riesgo de colapso ante el uso de agua, que harían más pesadas las piedras. Refería al incendio de la Catedral de León en 1966, cuando se evitó su uso y se dejó arder la piedra y la madera, salvando la estructura.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ayer encendió las redes cuando propuso en Twitter el uso de aviones cisterna, por lo cual fue duramente criticado.