La política impide que llegue ayuda humanitaria a Venezuela

En los últimos años ha visto morir a cinco pacientes más de su grupo de diálisis por una atención deficiente

Associated Press
jueves, 07 febrero 2019 | 06:00

Cúcuta– Anahis Alvarado, cuya lucha contra una falla renal es cada vez más desesperada debido a la imparable crisis en Venezuela, no ve el momento en que lleguen suministros médicos y alimentos de emergencia.

En los últimos años ha visto morir a cinco pacientes más de su grupo de diálisis por una atención deficiente. Solo funciona una cuarta parte de las máquinas de diálisis en la clínica gubernamental de Caracas donde recibe tratamiento.

Y la semana pasada tuvo que gastar casi una tercera parte del ingreso mensual familiar comprando suministros básicos como guantes quirúrgicos y jeringas que el Gobierno en quiebra del presidente Nicolás Maduro ya no puede proveer.

“Estamos perdiendo tiempo”, dijo Alvarado, de 32 años.

Pero tiene esperanza de que pronto llegue la ayuda.

A unos mil kilómetros de distancia, en la ciudad colombiana de Cúcuta, los opositores de Maduro rápidamente trazan planes con funcionarios de Estados Unidos para abrir un “corredor humanitario” para entregar los muy necesitados alimentos y medicamentos.

El convoy de ayuda es considerado una prueba clave para Juan Guaidó después de que el líder opositor se declarara presidente encargado, un abierto desafío a la autoridad de Maduro que ha recibido el respaldo de casi 40 países de todo el mundo.

Sin embargo, lograr que la comida llegue a Venezuela no es tarea fácil.

Ayer una barricada improvisada con un camión cisterna, una reja enmarañada y dos contendores de carga atravesados en el puente que conecta a ambos países, reflejaba el persistente rechazo de Maduro a cualquier apoyo externo. “No somos mendigos”, dijo el asediado líder socialista en un discurso ante soldados el lunes.

La confrontación obstaculiza la labor de las organizaciones de asistencia internacionales, que dicen que el tema de la ayuda humanitaria está siendo utilizado como arma política por ambos bandos.

El gobierno de Maduro ha negado enfáticamente la existencia de una crisis humanitaria que, en años recientes, ha obligado a unos 3 millones de venezolanos a huir, mientras entrega cupones de alimentos altamente subsidiados para lograr apoyo entre los pobres, sobre todo antes de las elecciones.

Mientras tanto, la oposición jura que procederá a toda costa con su plan de ayuda en un intento de poner fin al fuerte apoyo del ejército a Maduro.

El Comité Internacional de la Cruz Roja es uno de los grupos que han lanzado advertencias por la retórica cada vez más intensa. El martes reiteró su oferta para distribuir ayuda humanitaria, pero solo si las autoridades acuerdan que el apoyo llegará con seguridad a quienes lo necesitan y no se politiza.“Ahora, ambas partes comparan músculos para ver quién es más fuerte”, dijo Daniel Almeida, asesor legal de CARE, una agencia humanitaria con sede en Suiza. “Pero a la persona que realmente necesita la asistencia, no le importa de dónde proviene”.

El Gobierno del presidente Donald Trump ha jurado dar 20 millones de dólares en ayuda humanitaria al Gobierno de Guaidó, además de los más de 140 millones de dólares que ya ha entregado a los países sudamericanos que absorben el éxodo de los migrantes venezolanos. 

Canadá ha prometido dar otros 53 millones de dólares a Guaidó.

El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton tuiteó la semana pasada una fotografía de cientos de cajas con la bandera estadounidense impresa que contienen alimentos ya preparados para los ``niños desnutridos”, y afirmó que están listas para ser entregadas.

El alarde ha alarmado a algunas organizaciones benéficas internacionales, que se preocupan de que la verdadera intención sea exponer la obstinación de Maduro y obtener argumentos para una intervención militar por motivos humanitarios, una medida que se sumaría a otras adversidades.

Bolton dijo que respondía a una petición de Guaidó, quien anunció durante un evento el fin de semana pasado que montaría tres puntos de recolección de ayuda: en Cúcuta, y otros en Brasil y el Caribe.

Las entre 30 y 40 toneladas de ayuda incluyen galletas altas en proteína y fórmula para bebés, según un funcionario de Estados Unidos que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado para discutir el plan.

Cúcuta se ha convertido en el principal destino para los venezolanos que viajan largas distancias a la ciudad en una búsqueda desesperada de alimentos y medicamentos.