Internacional

Imputan a Netanyahu por corrupción

El primer ministro de Israel dice ser víctima de una cacería de brujas

Reforma

jueves, 21 noviembre 2019 | 17:51

Jerusalén— El Fiscal general de Israel acusó formalmente al primer ministro Benjamin Netanyahu en una serie de escándalos de corrupción, por los que deberá responder en juicio.

El Procurador Avichai Mandelblit informó Netanyahu será imputado por fraude, abuso de confianza y soborno en tres diferentes casos de corrupción investigados por la Policía desde 2015.

El Premier ha negado ser culpable y se dice víctima de una cacería de brujas.

Es la primera vez que un Primer Ministro israelí en funciones es acusado penalmente de algún crimen, y podría enfrentar hasta 10 años de prisión si es declarado culpable de soborno, y una pena máxima de tres años por fraude.

El líder del Likud no está obligado a dimitir de su cargo mientras no haya sentencia firme. Sin embargo, en su propio partido y entre sus socios conservadores de coalición, han empezado a oírse voces que amenazan con darle la espalda si no se aparta de la política tras haber sido formalmente acusado.

El pasado diciembre, la Policía israelí hizo pública su recomendación de acusar al Primer Ministro en un tercer escándalo de corrupción, que se sumaba otros dos ya investigados.

Los agentes policiales constataron en el denominado Caso 1.000 que Netanyahu y sus familiares recibieron entre 2007 y 2016 lujosos regalos -puros habanos Cohiba, champán francés o joyas- evaluados en cerca de un millón de shequels (250 mil dólares) de manos, entre otros, del productor de Hollywood Arnon Milchan, quien pudo recibir a cambio varios millones de dólares en beneficios fiscales.

Anticorrupción también recomendó su imputación por el Caso 2.000, en el que se desvelaron las conexiones del gobernante con Arnon Moses, editor del diario Yedioth Ahronoth, el de mayor circulación en Israel, para contar con una cobertura favorable a sus intereses en contrapartida a medidas legales que favorecieran la difusión del rotativo. En ambas investigaciones, la Fiscalía presenta cargos por fraude y abuso de poder.

En la investigación más controvertida, el llamado Caso 4.000, se han analizado durante tres años los favores gubernamentales de Netanyahu que reportaron un beneficio fiscal de unos 270 millones de dólares al grupo de telecomunicaciones Bezeq. A cambio, esta compañía puso al servicio de los intereses del Primer Ministro y de su familia el popular portal informativo Walla. Se trata de un escándalo demoledor, en el que la imputación de soborno parece capaz de acabar con la carrera política de cualquier gobernante.

La Policía anticorrupción y el órgano israelí equivalente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores aseguran contar con indicios suficientes de que entre 2012 y 2017 "Netanyahu y su entorno más cercano intervinieron notoriamente y de forma regular en la redacción de los contenidos de la web Walla, al tiempo que influyeron en la designación de redactores y editores sirviéndose de sus estrechos vínculos con Elovitch y su esposa, Iris". Su objetivo era publicar "artículos y fotos halagadores y suprimir el contenido crítico contra el Primer Ministro y su familia".

Netanyahu acumuló el cargo de Ministro de Comunicaciones entre 2015 y 2017, por lo que era también el máximo responsable político del marco regulatorio al que estaba sometido Bezeq, grupo empresarial que integra telefonía fija, servicio de Internet, móviles, medios de comunicación y una plataforma de canales de pago.

"Usted ha dañado la imagen de los servidores públicos en Israel y la confianza del pueblo en ellos", escribió el Fiscal general en la carta en la que le notificó a Netanyahu en febrero que ponía en marcha las acusaciones.

"Usted actuó en medio de un conflicto de intereses, abusó de su autoridad en beneficio personal y de su familia. Usted corrompió a los servidores públicos que trabajaban a sus órdenes".

Más de 140 testigos, entre ellos Ministros y altos cargos, han sido interrogados durante cerca de cuatro años en un sumario de más de 800 páginas redactado por un equipo de una veintena de fiscales. Los abogados de Netanyahu pudieron presentar alegaciones el pasado octubre en un trámite de audiencia abierto por la Fiscalía General.

La imputación se produce mientras el país se encamina a unas terceras elecciones generales, en pleno bloqueo político, lo que aleja a Netanyahu de seguir en el poder.

Tras el fracaso de los dos principales candidatos a formar Gobierno -Netanyahu y el centrista Benny Gantz-, Israel ha entrado este jueves en un limbo político de tres semanas, con la Kneset (Parlamento) dejada a la deriva previo una nueva convocatoria a las urnas, la tercera en menos de un año.