Falla alunizaje de Israel

La nave espacial israelí 'Beresheet' estuvo a punto de aterrizar a la luna

Reforma
jueves, 11 abril 2019 | 15:57

Israel no se convirtió en la primera nación en alunizar una nave espacial financiada con fondos privados, ya que "Beresheet" se estrelló antes de su aterrizaje. 

Opher Doron, de Israel Aerospace Industries Ltd., dijo que el motor principal falló a pocos kilómetros sobre la superficie, lo que causó que se estrellara.
El proyecto fue concebido por SpaceIL y financiado principalmente por filántropos, entre ellos Morris Kahn, el presidente de SpaceIL y fundador de Amdocs Ltd., y el magnate del casino Sheldon Adelson.
El Primer Ministro Benjamin Netanyahu dijo en una declaración que "si al principio no tienes éxito, lo intentas de nuevo. Volveremos a intentarlo". Yariv Bash, fundador de Space IL, comentó que enviarán otra investigación dentro de dos o tres años.
Israelíes de todo el país se reunieron para ver el aterrizaje, incluso en la residencia del Presidente. El Aeropuerto Internacional Ben-Gurion mostró un destino inusual: "Luna".
Netanyahu asistió al evento principal en la sede del IAI y estrechó la mano de los ingenieros en la sala de control antes del aterrizaje programado.
"No sólo estamos en el mapa, estamos en el mapa de la Luna", dijo. "Esto tiene consecuencias, no sólo para Israel sino para el mundo".
La experiencia previa de Israel en el espacio también se ha visto afectada por el desastre. El primer astronauta del país, el coronel Ilan Ramon, murió en el desastre del transbordador espacial Columbia en 2003. En 2016, un satélite de fabricación israelí fue destruido cuando el cohete SpaceX en el que estaba explotó durante una prueba de lanzamiento.
"Es parte de este negocio. Es un negocio arriesgado ", dijo Ehud Hayun, ingeniero de sistemas para IAI. "El espacio es duro".
"Beresheet" se lanzó desde Cabo Cañaveral, Florida, el 22 de febrero, a bordo de un cohete SpaceX. La sonda se separó del vehículo después de media hora, orbitando la Tierra en elipses cada vez más grandes antes de ingresar a la atracción gravitatoria de la luna hace una semana.
Para ahorrar tamaño y dinero, los diseñadores de "Beresheet" decidieron omitir el tipo de sistemas de respaldo para energía, comunicaciones y similares que son estándar en la mayoría de las naves espaciales. Eso no dejaba margen de error si fallaba cualquier sistema clave.
La hazaña fallida fue concebida hace casi una década en un bar de Tel Aviv, donde los jóvenes Yonatan Winetraub, ingeniero espacial; Yariv Bash, experto en ciberseguridad, y Kfir Damari, fabricante de drones, diseñaron un plan para colocar una nave espacial sobre la Luna.
Para desarrollar su proyecto, en 2011 fundaron SpaceIL y anunciaron su participación en el Lunar X Prize, un concurso de Google que ofrecía 17.7 millones de euros para el primer equipo que lograse llevar un robot explorador a la Luna capaz de recorrer al menos medio kilómetro sobre la superficie del satélite y transmitir a la Tierra imágenes o vídeo de alta definición.
Beresheet, como se ha bautizado el proyecto (en hebreo significa "génesis"), ha tenido un costo de unos 89 millones de euros, en su mayoría aportados por filántropos judíos.