Internacional

Esto es lo que se sabe del Estado Islámico Jorasán

Fueron los autores del atentado de Kabul matando a más de 10 militares estadounidenses y decenas de afganos

The New York Times

martes, 31 agosto 2021 | 13:55

Associated Press | Varios afganos acostados en camas de un hospital de Kabul, Afganistán, el jueves 26 de agosto de 2021, luego de que resultaron heridos en los ataques perpetrados afuera del aeropuerto de la capital

Nueva York— Poco después de que dos explosiones cobraron la vida de decenas de personas el jueves, entre ellas al menos 13 soldados estadounidenses y decenas de civiles en las inmediaciones del principal aeropuerto de Afganistán, el presidente Joe Biden prometió cobrar venganza.

Esto es lo que sabemos sobre el grupo que se adjudicó el ataque.

¿Qué es el ISIS-K o EI-J?

El grupo, conocido como Estado Islámico de la Provincia de Jorasán, ISIS-K o ISIS-KP, por su sigla en inglés, es un grupo afgano afiliado al Estado Islámico, que los dos antecesores de Biden han intentado destruir. Fundado en 2015 por talibanes pakistaníes alejados del grupo, es más pequeño, más nuevo y adopta una visión más extrema del islam que los talibanes, que acaban de derrocar el gobierno afgano respaldado por Estados Unidos tras una sangrienta campaña de dos décadas.

ISIS-K “ignora las fronteras internacionales”, según un reporte del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y “avizora un territorio que trasciende los estados nacionales como Afganistán y Pakistán”.

Jorasán se traduce como “La tierra del sol” y se refiere a una región histórica que comprende partes de Irán, Afganistán y Pakistán, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

¿Cuáles son sus orígenes?

Todas las innumerables organizaciones terroristas que han emprendido una guerra contra las fuerzas de Estados Unidos y sus aliados están entrelazadas, alineadas y en competencia por la supremacía.

Los ataques terroristas que mataron a casi 3000 personas en suelo estadounidense el 11 de septiembre de 2001, fueron orquestados por Al Qaeda, el grupo terrorista que por entonces dirigía Osama Bin Laden. En respuesta a dichos ataques, las fuerzas estadounidenses invadieron Afganistán, expulsaron al gobierno talibán que protegía a Bin Laden, y luego a Irak, país en el presidente George W. Bush dijo que se requería un golpe proactivo contra el terrorismo.

Luego de la invasión estadounidense a Irak en 2003, una filial de Al Qaeda se separó y estableció el llamado califato, una teocracia islámica, en regiones vastas de Irak y Siria. En su momento culmen, el territorio llegó a tener el tamaño de Reino Unido. La facción separatista, llamada el Estado Islámico, o EI (en ocasiones se le conoce por su sigla en inglés, ISIS), era más astuto en redes sociales que Al Qaeda, que solía grabar videos largos y desprolijos, en ocasiones desde las cuevas en las que se escondían. El Estado Islamico también estaba dirigido a una generación más joven de combatientes, en parte porque prometía la gloria inmediata y recompensas a quienes estuvieran dispuestos a luchar contra sus enemigos.

En 2015, el Estado Islámico anunció que se extendería a la región de Jorasán.

¿Quiénes son sus enemigos?

Al igual que otros grupos terroristas, EI-J se ha enfocado en las fuerzas de Estados Unidos, sus aliados y en civiles. Pero a diferencia de otros, EI-J lucha abiertamente contra otras organizaciones extremistas islámicas, como los talibanes.

De hecho, entre los asesinados en el ataque al aeropuerto de Kabul esta semana hubo al menos 28 combatientes talibanes, dijo Reuters.

En particular, el grupo ha antagonizado a los talibanes, y los dos grupos se han disputado el territorio, en particular en el oriente de Afganistán. Desde 2017, dicen los expertos, EI-J ha sido responsable por unos 250 enfrentamientos con las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, Afganistán y Pakistán.

En fechas más recientes, los líderes del EI-J han denunciado la toma de Afganistán por parte de los talibanes y dicen que la versión de régimen islámico del grupo no es suficientemente estricta.

¿Pero no Trump había destruido al EI?

El presidente Trump anunció la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi en octubre de 2019, en su discurso dijo que se trataba del “fundador y líder del EI, la organización terrorista más despiadada y violenta que haya en el mundo”. Trump dijo después: “Arrasamos su califato, al 100 por ciento, en marzo de este año”.

En enero de 2020, días después de que Estados Unidos abatió a un comandante militar de alto rango, Qasem Soleimani, Trump volvió a alardear de haber destruido “el 100 por ciento de ISIS y su califato territorial”. También dijo que Al-Baghdadi “estaba otra vez intentando reconstruir el califato de ISIS y fracasó”.

Evidentemente, no fue al 100 por ciento.

Antes de la muerte de Al-Baghdadi, este había expandido la organización y otorgado a sus subordinados considerable libertad de actuación. EI alentaba a sus seguidores llevar a cabo acciones por sí solos o en grupos pequeños. Hassan Abu Hanieh, un experto jordano en grupos extremistas, dijo en aquel momento que “deshacerse del líder no acaba con la organización”.

EI, advirtió, “ha creado una estructura que es menos centralizada y que va a continuar, incluso sin Al-Baghdadi.”

En 2016, un año después de su fundación, EI-J alcanzó su mayor tamaño, con entre 3 mil y 4 mil combatientes, según calculan los analistas. La cantidad se redujo a la mitad luego de que el grupo se convirtió en blanco de los ataques aéreos estadounidenses e incursiones de comandos afganos.

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