Envían a prisión a extesorero del Vaticano por abuso sexual

Sentencian a 6 años de cárcel a exministro de Finanzas del Papa Francisco

Reforma
miércoles, 13 marzo 2019 | 06:00
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Melbourne, Australia— El cardenal George Pell fue sentenciado ayer a seis años de prisión por el abuso sexual de dos menores integrantes del coro en una catedral de Melbourne, en un crimen que un juez describió como una “sorprendente arrogancia”.

El juez presidente de la corte de condado del estado de Victoria, Peter Kidd, ordenó que Pell cumpla una sentencia mínima de 3 años y 8 meses en prisión antes de ser elegible a libertad condicional. Las cinco condenas en contra de Pell representaban una sentencia máxima posible de 10 años de cárcel cada una.

“Desde mi punto de vista, su conducta se nutrió de una sorprendente arrogancia”, dijo Kidd al dictar la sentencia.

Pell, exministro de Finanzas del Papa Francisco, fue declarado culpable por un jurado en diciembre pasado de violar oralmente a un niño de 13 años y de involucrarse de manera indecente con el niño y con su amigo, también de 13 años, a finales de la década de 1990, meses después de que Pell se convirtiera en arzobispo de Melbourne. Una orden de la corte había evitado que la prensa reportara las noticias hasta el mes pasado.

Pell, de 77 años, refuta las acusaciones y planea apelar las condenas ante la Corte de Apelaciones de Victoria el 5 de junio. No quedó claro de inmediato si apelará la sentencia.

Por primera vez en las muchas comparecencias de Pell en la corte desde que volvió a Australia procedente del Vaticano para enfrentar los cargos de abuso sexual, el cardenal vistió con una camisa a cuello abierto sin alzacuello.

Al explicar la decisión de su sentencia, el juez dijo que Pell había llevado “una vida básicamente libre de culpa”. Kidd dijo que creía que considerando la edad y la falta de antecedentes penales de Pell, el cardenal no representaba riesgo de reincidir.

El juez también enfatizó que sentenciaba a Pell por las ofensas por las que fue condenado y no por los pecados de la Iglesia católica.

“Como le instruí al jurado que lo condenó en este juicio, no es un chivo expiatorio por los fracasos o los fracasos percibidos de la Iglesia católica”, declaró Kidd.

Pero el juez también dijo que Pell abusó de su posición de autoridad y no mostró remordimiento por sus crímenes. Kidd describió las agresiones como atroces, degradantes y humillantes para las víctimas.