Internacional

En Australia, nacimientos de demonios de Tasmania son un éxito después de 3 mil años

Rosados, sin pelo, sordos y ciegos, los bebés de aproximadamente un mes eran del tamaño de un maní sin cáscara

The New York Times

jueves, 27 mayo 2021 | 17:22

Melbourne, Australia— Rosados, sin pelo, sordos y ciegos, los bebés de aproximadamente un mes eran del tamaño de un maní sin cáscara.

Sin embargo, fueron un descubrimiento trascendental para los conservacionistas que se habían puesto en camino a través de un denso bosque de eucaliptos en la niebla del amanecer, con la esperanza de encontrarlos. Aproximadamente 3 mil años después de que los demonios de Tasmania fueran aniquilados en el continente australiano, siete bebés nacieron a principios de este mes en su terreno natural.

"Fue muy conmovedor", dijo Tim Faulkner, presidente de Aussie Ark, el grupo de conservación que ha estado liderando los intentos de restablecer las poblaciones de demonios, mucho después de que fueron eliminados en el continente, muy probablemente por perros salvajes australianos.

Como los propios demonios, dijo Faulkner, el proyecto aún está en su infancia. No está claro cómo les iría a los animales fuera de la reserva de vida silvestre cercada de 4 mil hectáreas donde nacieron. Pero, agregó, el primer paso fue que los demonios "se reprodujeran y sobrevivieran, y lo hicieron".

Los bebés demonios, que se encuentran en las bolsas de sus madres, son un signo prometedor, ya que los conservacionistas se enfrentan a una fuerte disminución en el número de animales en el único lugar donde existen en estado salvaje: la isla de Tasmania, al sur de Australia continental.

Los demonios están siendo devastados por un cáncer facial contagioso que ha reducido la población en más del 90 por ciento. "Es realmente agresivo", dijo Faulkner. "Su futuro es realmente incierto".

Durante décadas, los científicos han estado tratando de salvar a los demonios desarrollando vacunas, estudiando las variaciones genéticas que hacen que algunos de los animales sean resistentes al cáncer y tratando de criar una población de criaturas no infectadas en el continente.

Si los demonios volvieran a echar raíces en Australia continental, los beneficios podrían ir más allá de rescatar a los animales en peligro de extinción. Los conservacionistas dicen que hay evidencia de que el demonio de Tasmania, un marsupial carnívoro con una poderosa mordida, es eficaz para reducir los gatos salvajes y quizás incluso los zorros, los cuales han diezmado la flora y fauna nativas de Australia.

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