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Internacional

Descarta Boluarte renunciar y amaga con sanciones por marcha

La mandataria dijo que las movilizaciones han estado cargadas de violencia

Agencia Reforma

jueves, 19 enero 2023 | 22:11

Associated Press | Policías antidisturbios detienen a una mujer

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Lima.— Lejos de escuchar o reunirse con los manifestantes, la Presidenta de Perú, Dina Boluarte, descartó renunciar, condenó las manifestaciones en Lima y otras partes del país y advirtió que habrá sanciones.

En mensaje a la nación, la Mandataria dijo que las movilizaciones han estado cargadas de violencia, y lamentó que la prensa haya sido agredida en la cobertura de las mismas.

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Afirmó que desde diciembre que iniciaron las protestas en su contra se han dado actos de violencia que, dijo, no quedarán impunes.

"Actuaremos con la firmeza que corresponde", aseguró.

Boluarte dijo que los manifestantes han querido tomar tres aeropuertos del país.

"El vandalismo no lo vamos a permitir", expuso.

La Presidenta informó que la Dirección Nacional de Inteligencia en conjunto con la Fiscalía abrirán carpetas fiscales contra quienes estén generando actos de violencia, destrozos de la propiedad privada y del Estado.

"Quieren generar caos y desorden para tomar el poder de la nación. Y están equivocados. Desde el Gobierno les decimos que la situación está controlada porque actuaremos con todo el peso de la ley", indicó al tiempo que cuestionó a los manifestantes.

"A los que están marchando diariamente: ¿Quién los financia?. ¿Por qué no están trabajando diariamente? ¿Por qué han abandonado a su familia?".

'Estamos en Lima para que nos escuchen'

Miles de personas llegaron a Lima procedentes de otras partes del país como Ayacucho, Cusco y Cajamarca para exigir la renuncia de Boluarte, elecciones inmediatas y el cierre del Congreso.

Las manifestaciones iniciaron en diciembre tras la destitución del ex Presidente Pedro Castillo. Desde entonces han muerto alrededor de 50 personas en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Perú es un país muy centralizado y alrededor de un tercio de sus 33 millones de habitantes vive en la región metropolitana de Lima.

"En mi propio país, las voces de los Andes, las voces de la mayoría han sido silenciadas", dijo Florencia Fernández, una abogada que reside en Cusco.

"Hemos tenido que viajar a esta ciudad agresiva, a esta ciudad centralista, y decimos 'Los Andes han descendido'".

Activistas bautizaron la manifestación como la "Marcha de los cuatro suyos" en referencia a los cuatro puntos cardinales del imperio inca. Es el mismo nombre que recibió otra movilización masiva en el año 2000 cuando miles de peruanos salieron a las calles para protestar contra el Gobierno autocrático de Alberto Fujimori, quien dimitió meses después.

Pero hay varias diferencias entre aquellas manifestaciones y las de esta semana.

"En 2000 la gente protestó contra un régimen que ya estaba consolidado en el poder", explicó Cárdenas.

"En este caso se están enfrentando a un Gobierno que sólo lleva un mes en el poder y es increíblemente frágil".

Además, las movilizaciones de 2000 tenían un liderazgo centralizado y estaban dirigidas por partidos políticos.

"Ahora lo que tenemos es algo bastante más fragmentado", señaló Omar Coronel, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Católica de Perú.

Las protestas del último mes han sido en gran medida esfuerzos populares sin un liderazgo claro.

"Nunca se ha visto una movilización de esta magnitud. Ya hay un sentido común instalado en las periferias de que es necesario, urgente, transformar todo", dijo Gustavo Montoya, historiador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

"Tengo la sensación de que estamos asistiendo a un cambio histórico".

Las protestas han crecido al punto de que es poco probable que los manifestantes se conformen con la dimisión de Boluarte. Ahora también exigen una reforma estructural ante la elevada crisis de confianza de la élite gobernante.

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